lunes, 4 de enero de 2010


LOS REYES MAGOS

Cuando era chica, los 5 de enero, íbamos con mi abuelo a un terreno baldío cercano, "el campito" como le llamábamos los gurises del barrio a la hora de nombrar nuestro lugar de juegos, a juntar pasto, que tenía que ser tierno y muy bien seleccionado para los camellos hambrientos, para después, antes de irme a dormir, colocarlo bien acomodado al lado de la puerta de entrada junto a un recipiente con agua bien fresca y mis zapatos. El ritual lo concretaba mi abuelo, fantástico gestor de sueños. Naturalmente a la mañana siguiente, el mismo 6 de enero, me acompañaba hasta el lugar donde quedaban apenas unos pocos pastitos que además se iban perdiendo por la vereda dando la idea de que los camellos se iban comiendo apurados por los Reyes para terminar el reparto de juguetes a tiempo. El agua por supuesto brillaba por su ausencia y los costados del recipiente así como el piso mostraban la sed de los pobres animales. Mi cartita desaparecida, a veces solamente restos del sobre y el o los regalos que raramente satisfacían todos mis deseos, lo que de ninguna manera opacaba la magia del momento.
Siendo más grande, colaboré con gusto para que mis primos tuvieran momentos parecidos, y lo hice durante muchos años para compañeros de vida y amigos (varones y mujeres) convencida que unos Reyes Magos, no le hacen mal a nadie. También por esa magia que se genera, de adulta, tuve mis Reyes Magos lo que me aportó un vientito fresco al espíritu.
Hay diversas opiniones, como para casi todo, respecto al tema. Algunos dicen que se perdió la esencia de la fecha y pueden tener razón; que se convirtió en una fecha comercial, y también puede ser, pero basta mirar la cara de los niños para saber que ellos los siguen esperando... y para ser honestos, alguno de nosotros, también.
Podr´n decir que estamos grandes ya para los Reyes Magos, pero opino que las personas que dicen esas cosas, han perdido lamentablemente ese espíritu de niños que tendríamos que conservar y cuidar como oro, porque eso nos hace portadores de sueños, nos aporta la fe, nos devuelve aunque sea un poco de la ingenuidad que necesitamos para transcurrir sorprendidos, lo hermoso de vivir.
Pero, y esto es para los intelectuales, incrédulos, además, existen estudios de sociología que demuestran que entre otros factores, los países con mayor crecimiento, coinciden en ser además los países que más sostienen los rituales existentes tras estas fechas, porque convengamos, si uno es generoso y agradecido, debería saber que pasto y agua no se le niega a ningún camello y las cartas a los Reyes dan una idea clara de los sueños de los niños y de los no tan niños de un lugar. Lo que es casi, casi como recuperar la esperanza en un mundo mejor.

domingo, 3 de enero de 2010

HACIENDO RADIO
EDITORIAL DEL DOMINGO 3 DE ENERO DE 2010

No es bueno el balance que podemos hacer de este fin de año del 2009 y de los comienzos y previsiones del 2010. En todo caso, creo que, tal como nos lo dice Leonardo Boff, en uno de sus últimos escritos, deberíamos comprender que estamos entrando en un período de tinieblas, que Copenhague es un corte, acerca del cuál, habrá siempre un antes y un después, y que, ese después de Copenhague es y será, de manera inevitable, una época de oscuridades, de mucho dolor para la humanidad y a la vez, de mayor insensatez y de extravíos. Hemos superado en mucho los 350 ppm de dióxido de carbono en la atmósfera, medida que establece los niveles aceptables para la vida sobre el planeta, pero quienes gobiernan el mundo continúan con sus planes de crecimiento, sintiéndose eternos e invulnerables, a la vez que siguen siendo sordos ante los reclamos por la vida. Aquí entre nosotros, aún festejamos masivamente la inconciencia colectiva del Rally, mientras como fruto malsano de la ignorancia de unos y de la voracidad insaciable de los otros, se desploman uno detrás de otros, los ecosistemas, en una secuencia imprevisible. Tomemos conciencia que ayer fue Tartagal, hoy es la ría de Ingeniero White en Bahía Blanca, veamos también a San Antonio de Areco y aledaños bajo las inundaciones del río Areco, veamos a Patagones en el extremo sur de la provincia de Buenos Aires totalmente desertizado, veamos al Chaco inundado en parte y otra parte bajo implacable sequía, veamos a Córdoba por fin, bajo los incendios y desmontes, con los suelos en el aire por las voladuras, y ni hablar de San Luis, de Salta, de Jujuy, de Formosa, todos espacios arrasados por la estulticia de las dirigencias y por la compulsión arrolladora de un empresariado dispuesto a sacrificar la gallina de los huevos de oro y el Planeta. El Estado mientras tanto, generalmente ausente, dejando hacer, cuando no, comprometido en políticas públicas tanto o más aterradoras, que aquellas que las mismas empresas podrían llevar adelante.

Nos encontramos enfrentando las propuestas avasallantes de un sistema global que practica el darwinismo social militarizado, en especial para tener control sobre las últimas fuentes de energías fósiles. Esas propuestas del sistema global, pretenden centrarse actualmente, en un modo de salir de la crisis financiera e inmobiliaria, un modo que les permita recuperar la confianza de la opinión pública y en particular de los consumidores, al menos en aquellas zonas que no han sido previstas como sacrificables, sino destinadas para un exacerbado consumismo. Esas nuevas políticas nos proponen ahora mercados certificados, negocios verdes y responsabilidad social empresarial, mientras se relegan al olvido otras crisis, supuestamente menos importantes, tales como la crisis ecológica y la crisis del cambio climático, para destacarse la suprema necesidad de recuperar la confianza en los mercados globales.

Nos enfrentamos, por otra parte, en el propio campo de los movimientos sociales y de la izquierda, a los residuos de pensamientos de épocas anteriores, pensamientos que reflejaron otras luchas, luchas derrotadas cuando no, gravemente fracasadas, luchas que son parte de un anterior paradigma. Me refiero al marxismo por supuesto, y más precisamente al marxismo leninismo que, sorprendentemente y para nuestra vergüenza como americanos, dijo el compañero Evo en Copenhague, posibilitaría una visión científica del mundo. Preguntémonos qué ha quedado de esos paquetes de ideas que conformaban los discursos de los años sesenta y setenta. Ha quedado, además de una dirigencia conversa y absolutamente funcional por izquierda al capitalismo global, ha quedado tan solo entre la militancia, un modo pesado y chato de razonar, un modo secuencial y predeterminado, que no nos ayuda a comprender las crecientes complejidades de la Globalización, sino que, por lo contrario, nos lo impide. Ha quedado de aquellos pensamientos, una búsqueda obsesiva de las contradicciones principales y de los sujetos que, supuestamente, hacen la historia, búsqueda que suele terminar de manera patética, como cuando confunden las empresas transnacionalizadas con la burguesía nacional o como, cuando necesitados de un sujeto, suplantan a la hoy inexistente clase obrera industrial, por los pueblos originarios... Ha quedado también, un rescoldo de pertinaz eurocentrismo, la idea de la escala y del crecimiento. Ha quedado el culto al progreso ilimitado, de cuando aún, en el pensamiento socialista, no se imaginaba que el planeta le pondría un límite terminante a esos mitos del siglo XVIII. De esa manera tenemos hoy, entre otras variantes, un marxismo de mercado, ignorante de la ecología y de los necesarios enraizamientos del hombre americano, un marxismo de mercado que se inspira en la nueva China globalizada, por más que levante la wipala indígena y decore las paredes de sus maquilas con los retratos del Che o las pinturas de Tupac Amaru…

De esa misma manera, el nuevo capitalismo global se sirve de sus grandes ONG, y de sus fundaciones de maquillaje verde, organizadas como AVINA para ocultar los crímenes producidos en el mundo por el amianto, y cuyo inspirador Stephan Schmidheiny se encuentra procesado por ellos en Italia, mientras sus funcionarios menores en la Argentina, han presidido rigurosamente durante los últimos años, las principales manifestaciones sociales, más concretamente la de los chicos del Pueblo y las de la CTA. La trampa montada es terrible y resulta difícil escapar de ella, al menos resulta más que difícil, imposible, si no somos capaces de considerar el salir de los términos que se nos imponen, si no somos capaces de replantearnos las categorías de pensamiento en que fuimos domesticados, si no somos capaces de priorizar el gran tema de lo nacional y de la comprensión de los modelos de la dependencia, a las cuestiones sociales y a la jungla de iniquidades y de humillaciones cotidianas, que suelen atraparnos.

Ahora y luego que el gobernador Hermes Binner y el intendente Miguel Lifschitz, ambos socialistas, en un acto que abomina de todo respeto por la propia investidura, inauguraran el último congreso de AAPRESID, durante el pasado mes de agosto, en la ciudad de Rosario, tenemos ahora en marcha el intento de convocar desde esas posiciones a favor de la modernidad y del modelo colonial biotecnológico, a un entendimiento de los sectores partidarios que se oponen a la megaminería. Que se pueda generar una coalición de intereses antimineros que a la vez sean partidarios de la sojización o al menos indiferentes al modelo impuesto del Agronegocio, seria, además de una posibilidad muy cierta, en sectores habitualmente denominados de izquierda, otro mal chiste de argentinos. La revista Forbes ha premiado a Monsanto eligiéndola como la empresa del año 2009, en la Argentina para la extrema complicidad del grueso de su dirigencia, basta y sobra con el silencio… Un silencio que no es precisamente, el de los inocentes...

A propósito de ello, nos preguntamos por el rol asumido por la filosofía en la Argentina del siglo XXI cuando vemos que nada menos que Tomás Abraham cerró el congreso de los pooles sojeros de la Argentina con una disertación sobre el “ecoprogreso”. En una página de explícito “peronismo” ruralista con olor a Roundup, página respaldada por el Momo Venegas, el mismo Tomás Abraham y luego de su esfuerzo de pensar filosofía en el shopping Alto Rosario, junto a los socialistas, los grobo, más todos los sojeros argentinos, el rabino Sergio Bergman y otras celebridades, nos hace saber qué: “Estoy todo el tiempo pensando ese misterio insondable que se llama Argentina, que es un problema que los escolásticos no tuvieron, y eso que tuvieron sus problemas… Lo que les falta a los filósofos nacionales e internacionales es hacer periodismo. Pero como yo lo entiendo, que es pensar la actualidad. Muchos dicen que todo el mundo es una catástrofe, que todos nos vamos a morir de hambre, que el imperio va a arrasar con todo, pero les falta el día a día. Hoy, pensar es eso”. Hasta allí Tomás Abraham. Supongo que a nosotros también nos falta ese saber vivir el día a día, que sería el modo de vivir actualmente de ciertos filósofos. Con el día a día, parece que las amenazas que penden sobre la humanidad desaparecerían y las cosas volverían a ser apacibles... Realmente, este modo de ser filosóficos que poco y nada tiene que ver con la preocupación y el desgarramiento del pensar, al menos para nosotros, se parece bastante al escapismo, a la drogodependencia o acaso a la más deleznable puesta a precio de la humana capacidad de utilizar el pensamiento…

Lamentablemente, el modelo de los agronegocios y de la sojización, tanto como la ganadería intensiva de corral de engorde, compulsivas ambas tanto como consecuencia de los subsidios estatales, como por las más variadas políticas públicas que las favorecen, cuanto por los precios internacionales de los mercados globales, parecen haber sido aceptadas, sin mayores objeciones, como obligado destino nacional, por el grueso del espectro político argentino. Más allá de la corrupción y del cansancio, hay otras tragedias aún no escritas, en la generación que nos gobierna. Ha ocultado sus sueños, sus fracasos y sus traiciones de ayer bajo la cama, y los revive senilmente durante los veranos, cuando marcha a la isla para recordar dónde alguna vez se entrenaba para la revolución, y hoy en cambio, se interna para rejuvenecerse. Pero la carne joven pagada en buenos dólares, no basta para redimirlos de sus pesadillas y el tiempo siempre es implacable. En realidad, se trata de una generación de mutilados de la ecología. No sé si acaso por su modo de arribar a ese marxismo de manual con el que los introdujeron a la mística de la revolución armada, con esa Marta Harnecker que, todavía ocupa cargos en las desventuras del gobierno venezolano. Son o acaso devinieron, amorales de todo sentimiento ambiental, no pueden comprendernos ni tampoco lo intentan. Viven un presente sin futuro, sin mañana, confían en que las tecnologías resuelvan los problemas que le dejarán a sus hijos, al menos se consuelan con esos pensamientos cuando se miran al espejo. No quieren escucharnos, porque si lo hicieran tomarían conciencia que en verdad son monstruos, lo son sin lugar a dudas desde la perspectiva de las tres ecologías de Félix Guattari. Son sencillamente pequeños ecocidas, que no hacen más daño porque no pueden... En el currículo de cualquiera de ellos, imprescindible para ser hoy un alto funcionario en nuestro país, pareciera estar el haber sido de la “Fede”, haberse alzado en armas contra el gobierno de Perón, ya sea desde el PRT ERP o desde Montoneros, ser de confianza de alguna de las corporaciones que reclutan en la izquierda progresista, o provenir de los almácigos de jóvenes que alimentan la responsabilidad social empresarial y las ONG ambientalistas. Esas son por otra parte, prácticas similares en toda la América Latina.

“El Planeta Tierra, vive un período de intensas transformaciones técnico-científicas como contrapartida de las cuales se han engendrado fenómenos de desequilibrio ecológico que amenazan, a corto plazo, si no se le pone remedio, la implantación de la vida sobre su superficie. Paralelamente a estas conmociones, los modos de vida humanos, individuales y colectivos, evolucionan en el sentido de un progresivo deterioro. Las redes de parentesco tienden a reducirse al mínimo, la vida doméstica está gangrenada por el consumo «mass-mediático», la vida conyugal y familiar se en- cuentra a menudo «cosificada» por una especie de estandarización de los comporta- mientos, las relaciones de vecindad quedan generalmente reducidas a su más pobre expresión... La relación de la subjetividad con su exterioridad ya sea social, animal, vegetal, cósmica se ve así comprometida en una especie de movimiento general de implosión y de infantilización regresiva. La alteridad tiende a perder toda aspereza. El turismo, por ejemplo, se resume con frecuencia a un viaje in situ en el seno de las mismas redundancias de imágenes y de comportamiento. Las formaciones políticas y las instancias ejecutivas se muestran totalmente incapaces de aprehender esta problemática en el conjunto de sus implicaciones. Aunque recientemente hayan inicia do una toma de conciencia parcial de los peligros más llamativos que amenazan el entorno natural de nuestras sociedades, en general se limitan a abordar el campo de la contaminación industrial, pero exclusivamente desde una perspectiva tecnocrática, cuando en realidad sólo una articulación ético-política que yo llamo ecosofía entre los tres registros ecológicos, el del medio ambiente, el de las relaciones sociales y el de la subjetividad humana, sería susceptible de clarificar convenientemente estas cuestiones”.

Lo anterior, lo dijo Félix Guattari en 1990, y desde entonces, su libro “Las tres ecologías” ha sido reeditado muchas veces. Aunque no podamos dejar de continuar reclamando conciencia ambiental y demandando conducta de nuestros necios gobernantes, tal vez sea tarde, para reclamar cambios que puedan detener los procesos desatados como consecuencia de la combinación empresarial de las ciencias con las tecnologías, y ello en el marco de las sociedades urbano industriales. Sería mejor quizá, que comprometamos nuestros mayores esfuerzos en prepararnos y organizarnos para lo que muchos llaman el post colapso, situación que, en realidad no es algo parecido al Apocalipsis que ocurrirá alguna vez. En realidad los cambios ya han comenzado y resultan evidentes. Se trata una vez más como tantas veces en la historia, de que tendremos que luchar para sobrevivir.

Jorge Eduardo Rulli

sábado 2 de enero de 2010
Matrix climática
Silvia Ribeiro *

Durante las negociaciones de Naciones Unidas sobre cambio climático en Copenhague, Dinamarca, en diciembre pasado, la delegación de Bolivia comparó lo que allí sucedía con la película Matrix. Agregó que los únicos que tomaban "la pastilla roja" (que en la película permite ver la realidad como es) eran los que marchaban protestando por las calles de Copenhague. Es una de las imágenes más atinadas que he escuchado.
Al contrario de lo que uno creería, esa convención no trata de las causas y soluciones reales al cambio climático, sino sobre todo de cómo gestionar y aumentar las ganancias con el comercio del cielo y el aire limpio –materias cada vez más escasas (y, por tanto, más rentables) gracias al desastre climático, a su vez provocado por los que más lucran ahora con ese comercio.
Afuera convergen en la protesta los que tienen las alternativas reales para salir de las crisis –campesinos, indígenas, pescadores artesanales, comunidades en resistencia contra megaproyectos energéticos y otros– con miles de jóvenes que, como tantas veces en la historia, se niegan a participar en esta farsa que les roba el futuro. Son reprimidos porque nada hay más peligroso para los dueños de la Matrix que jóvenes decididos a ver la realidad, a no venderse y a autogestionar su vida, o campesinos e indígenas que pretenden seguir en sus tierras y culturas produciendo sus alimentos y los de la mayoría de la gente mientras cuidan el planeta. Pero lo que a los señores les resulta realmente insoportable es que se pongan de acuerdo, que es justamente lo que sucedió en Copenhague.
El 16 de diciembre, mientras comenzaban dentro de la cumbre climática los discursos de más de 110 primeros mandatarios y aumentaban a niveles absurdos los controles policiacos, comenzó una marcha desde fuera y desde dentro de la propia convención, reclamando justicia climática. La idea era forzar el muro que los dividía para instalar la Asamblea de los Pueblos, lo cual sucedió horas más tarde, en las orillas del Bella Center. Allí, pese a abundantes golpes, gas pimienta y represión, a las detenciones de cientos de jóvenes antes y durante la manifestación, la marcha no se detuvo y siguió avanzando en ordenadas y apretadas filas tomada del brazo. Finalmente, en medio de un muro triple de policías vestidos de robocops y varias filas de camiones policiales se logró instalar la Asamblea de los Pueblos con la consigna "Cambiar el sistema, no el clima". Sentados en el suelo, bajo lloviznas de nieve y en un ambiente de tremenda tensión externa, los asambleístas compartieron sus denuncias y alternativas. Vía Campesina habló de cómo los campesinos están enfriando y alimentado el planeta; ambientalistas de base e indígenas de Ecuador, Canadá y otros países de por qué hay que dejar el petróleo, el carbón y las arenas bituminosas en el suelo; pescadores artesanales, sindicalistas, activistas sociales y de derechos humanos, que venían en caravana desde Suiza contra la OMC y el cambio climático, y muchos más de distintas partes del mundo, fueron tejiendo un complejo y diverso panorama que mostró que no sólo saben qué sucede con el cambio climático y quiénes lo provocan, sino también cómo enfrentarlo y tienen las soluciones.
Fue una imagen fuerte: la gente organizada desde las bases, en diversidad y solidaridad, compartiendo como cotidianamente alimentan y sanan al planeta, pero rodeados de un ambiente tremendamente hostil y agresivo instalado desde el poder para defender a los ricos –gobiernos y trasnacionales– reunidos al otro lado del muro. Muy similar al mundo real, donde la mayoría de la gente vive, construye, sueña, lucha y resiste desde sus milpas, sus barrios y comunidades, pese a que unos pocos con fuerza bruta o manipulaciones matan gente y destruyen el planeta para su lucro, intentando hacernos creer, como en Matrix, que es el orden que todos debemos mantener.
Hubo también muchas otras protestas y manifestaciones –incluso una de más de 100 mil personas, la más grande de Dinamarca en las últimas décadas– que denunciaron realidades que contribuyen al cambio climático: contra las trasnacionales y los sistemas de "libre" comercio; contra la producción industrial de carnes y el círculo vicioso con la soya y maíz transgénico que representan; contra los agrocombustibles y los grandes monocultivos y árboles transgénicos, y contra la explotación petrolera, así como luchas por el reconocimiento de la deuda climática, en favor de los migrantes, por los derechos indígenas y campesinos, y en defensa del agua.
También un gran espacio de talleres y debates llamado KlimaForum. Los organizadores de ese espacio habían tomado distancia públicamente de manifestaciones como la del 16 de diciembre, organizada por la red Acción por Justicia Climática, Vía Campesina y Justicia Climática Ahora, entre otras agrupaciones, pero finalmente asumieron como propio el lema "Cambiar el sistema, no el clima". Parte de la dinámica de Matrix es hacernos creer que la desobediencia civil, incluso pacífica y por más justificada que esté, debe ser evitada por el castigo que recibiremos. Creo que también por eso debemos agradecer a esos jóvenes, campesinos y otros activistas de base que, a sabiendas que recibirían golpes, gases –y varios de ellos siguen aún detenidos– se tomaron la pastilla roja y llevaron un trocito de la dignidad de todos contra el muro del absurdo en Bella Center.
* Investigadora del Grupo ETC

sábado, 2 de enero de 2010

RADIO
Estimados amigos:

Feliz 2010 para todos y para comenzar el nuevo año con todo los invito a sintonizar

HOY, 2/1/2010, A PARTIR DE LAS 18 Y HASTA LAS 21 HS.
"EL CLUB DE LA PLUMA " que conduce Norberto Ganzi
POR RADIO CARLOS PAZ FM 103.1 - www.radiocarlospaz. com.ar
Allí estaré informando sobre “ LA MEGAMINERIA METALICA A CIELO ABIERO”

Un abrazo

José Jorge Aldecoa Davies

MARKAMA
BUENA MÚSICA PARA BAJAR GRATIS


El 1° de enero del 2010 el grupo mendocino MARKAMA hizo el lanzamiento global de su nuevo trabajo llamado AMA AL MUNDO.
Se puede bajar gratuitamente desde su sitio oficial: http://www.markama. com/index_ es.html
En los temas encontrarán una verdadera joyita: "Nuestro lugar", "…para aquellos que defienden su pueblo de proyectos contaminantes que destruyen la naturaleza", según dice textualmente la página.

Si bien se puede discrepar con alguna expresión usada por el autor del tema, Pablo Salcedo, ya que usa infelices expresión como "Quiero tener la claridad para cuidar este lugar y protegerlo sin temor de aquellos que lo destruirán, afirma lo que tanto luchamos para que no suceda!!! y sigue diciendo: Quiero tener creatividad para buscar la solución

Pero también tiene otras felices expresiones como: "Quiero tener la libertad de compartir mi convicción y con la gente demostrar que no hay poder que pueda más que el pueblo unido por amor, por defender juntos nuestro hogar, nuestro lugar, nuestro hogar. Quiero cuidar este lugar para que pueda florecer, que el agua corra sin dolor y el cielo muestre su color."

La buena noticia es que un grupo mendocino de música y de renombre por primera vez se hace eco de la lucha auténtica del pueblo mendocino!!
Y en su sitio oficial adhieren a la licha contra el Proyecto San Jorge de Uspallata, publicando fotografías y link a sitios como No a la Mina.

Un regalo para el 2010 que inicia!! Visiten el sitio. Bajen, escuchen y disfruten la música. Difúndanlo. Es otra manera de estar en la defensa de nuestra lucha!!!

Un saludo grande. Daniel Nuñez. San Carlos. Mendoza

PERROS, CUIDADO CON LOS TURISTAS

En realidad un título escrito en broma, no tiene esa intención, sino pedir a la gente que sale de vacaciones y que elige ciudades pequeñas como la nuestra, donde rodavía existe la confianza y los perros son de un dueño que es responsable, lo atiende y lo mima, pero lo cuida el barrio y más allá también, que no se lleven nuestros animales como recuerdo.
Quisiéramos primero informarles que por lo antes escrito de conocernos todos y conocer nuestras mascotas, es muy común que los perros sean sociales y simpáticos, que se "den" como decimos por acá, con gente que no conocen y acepten caricias y esas cosas que tanto le gustan a cualquier animal. Eso no significa que pueda cargarlo al auto en que vino y llevárselo, porque si el perro esta bien alimentado, brilloso, con un collar limpio, quiere decir que tiene dueño. Y ese dueño sufre tanto como el perro si se lo lleva porque es un lindo perro, simpático y hace las veces de recuerdo de las vacaciones.
Los animales que usted como turista no lleva a su lugar de vacaciones, no recibe como regalo o no compra, NO SON SUYOS Y NO PUEDE LLEVÁRSELOS, así ande solo como animal solitario.
Así que agradeceremos quienes los recibimos en nuestra casa grande que es la ciudad turística que visita, en esta oportunidad COLÓN en Entre Ríos, que no se lleven a nuestros compañeros y si por casualidad lo llevaron equivocados el año pasado y este año vuelven al lugar, pregunten, ubiquen a sus dueños y devuélvanlos.
Y desde este blog, por supuesto pensamos lo mejor de usted, descontamos que nunca y bajo ninguna circunstancia se le ocurriría llevarse un animal del lugar donde vacacionó para luego tirarlo en la ruta, eso, ni lo consideramos.
Gracias por entender.
Los CUATRO GATOS LOCOS

Nota: el hermoso perro de la foto, es el "Negro", se lo llevaron unos turistas el año pasado, si lo llegan a ver, todavía tenemos esperanzas de encontrarlo.