domingo, 7 de abril de 2013



La comunalidad como forma de vida y resistencia

Sistema cultural indígena zapoteca de vivir en armonía con la naturaleza coincide con el concepto del Buen Vivir andino.


Por Ana Lilia Esquivel Ayala, desde Oaxaca
En la Sierra Juárez, estado de Oaxaca, en el sur de México, se vive la “comunalidad”. El pensador indígena zapoteco Jaime Martínez Luna, en su libro Eso que llaman Comunalidad (2010), explica: “Somos comunalidad, lo opuesto a la individualidad, somos territorio comunal, no propiedad privada; somos compartencia, no competencia; somos politeísmo, no monoteísmo. Somos intercambio, no negocio; diversidad, no igualdad, aunque a nombre de la igualdad también se nos oprima. Somos interdependientes, no libres. Tenemos autoridades, no monarcas. Así como las fuerzas imperiales se han basado en el derecho y en la violencia para someternos, en el derecho y en la concordia nos basamos para replicar, para anunciar lo que queremos y deseamos ser”.
El territorio es el espacio físico donde se yergue la comunidad, la relación con la naturaleza es especial, mágica, espiritual, pues se sabe que la vida depende de esa armonía entre seres humanos y naturaleza. Está constituido por bienes naturales y bienes sagrados, es la base de la reproducción física y social; es el sitio principal para el buen desarrollo de la cultura comunitaria.
La forma de organización social y política ha sido establecida de tal manera que cuenta con la participación de la totalidad de sus integrantes para la toma de decisiones. Se reúnen en la Asamblea General de Ciudadanos —considerada como el espacio que representa la máxima autoridad en la comunidad—, donde hombres y mujeres expresan libremente su opinión para llegar a consensos en beneficio de la comunidad. El consejo de ancianos o cuerpo de caracterizados (grupo designado por la Asamblea General, integrado por ciudadanos que desempeñaron de forma destacada algún cargo dentro de la comunidad), resulta ser un espacio de consulta y opinión, donde la experiencia y saberes guían y orientan el camino a seguir. Los cargos a desempeñar se deciden y asignan en la Asamblea General; así, nacen tanto autoridades comunales, como comisiones y comités integrados por los habitantes de la comunidad. La elección de autoridades se fundamenta en el prestigio y por consiguiente en el trabajo. La realización de cargos o desempeños públicos no conlleva un beneficio económico, pero trae consigo prestigio y confianza que va ascendiendo según la jerarquía del puesto que se desempeñe.
La resistencia de los pueblos indígenas-campesinos de la Sierra Juárez ha permitido que se conserven valores y principios de complementariedad y reciprocidad dentro de un ambiente armonioso que se ha visto socavado y violentado por la presencia de prácticas capitalistas caracterizadas por el control y depredación que ejercen sobre los bienes naturales y la violencia hacia comunidades de la región. Dicha resistencia, motivada por la historia de cada comunidad, ha conducido a que estos pueblos tengan mayores posibilidades de alcanzar y/o mantener el bienestar y la felicidad, aquello que llaman comunalidad (o vida comunitaria) y que empata muy bien con la idea del Buen Vivir proveniente del pensamiento andino.
Identidad con la Madre Tierra
Santa Catarina Lachatao, comunidad de origen zapoteco, localizada en la Sierra Juárez, representa un claro ejemplo del reencuentro entre el ser humano y la naturaleza. En épocas pasadas, esta comunidad decidió explotar sus bienes naturales. La tala de árboles llegó a ser una de las principales actividades económicas de la comunidad.
Sin embargo, hoy en día, el camino es diferente. Juan Santiago Hernández, expresidente municipal y ahora representante comunal, explica a Noticias Aliadas, que la relación que existe con la naturaleza es de armonía. Para él, la Madre Tierra es parte de su identidad.
“Si tenemos tierra y la cuidamos, vamos a seguir existiendo”, dice. “Todo es una armonía con el suelo, el agua, el aire. La naturaleza es lo más importante para nosotros; es la vida”.
La sensibilidad hacia la naturaleza, dentro del vivir comunitario, se está transmitiendo a los niños. Verónica Hernández Cruz, asistente del Comité de Ecoturismo de la comunidad, señala: “Ahora estamos trabajando unas actividades con los niños, de llevarlos al bosque, porque deben sentirlo, vivirlo, de tal manera que se vayan dando cuenta de las consecuencias de no cuidar y respetar a la naturaleza. Les enseñamos lo que es la flora y la fauna. También mediante la realización de talleres queremos transmitirles la intención de seguir conservando lo que la naturaleza nos da”.
La actividad forestal, si bien trajo beneficios económicos importantes durante un corto periodo, ha dejado un gran vacío irreversible en el paisaje natural de la comunidad. Ahora, Santa Catarina Lachatao, mediante un rescate de su propia historia, ha ido construyendo y trabajando alternativas que conduzcan al bienestar y felicidad de la comunidad, pero siempre manteniendo un equilibrio con la naturaleza. Actividades como la agricultura —cultivo de maíz, frijol, chícharo, trigo, haba y calabaza— y el ecoturismo están siendo generadoras de ingresos económicos, pero no nublan el principio de conservación y buen manejo de los bienes naturales.
El proyecto de ecoturismo ofrece a los visitantes una verdadera convivencia con la naturaleza. Hernández Cruz nos comenta que las actividades que se realizan para el buen funcionamiento del proyecto van desde tratamiento de aguas residuales hasta reciclado de desechos y captación de agua de lluvia. Asimismo, para la construcción de cabañas, se utilizan materiales como el adobe y la teja con el fin de que el impacto hacia la naturaleza, sea mínimo.
Preservar el bosque
Por su lado, Santiago Hernández, recuerda: “Los abuelos nos hablaron de la armonía con la naturaleza; ellos nos dicen que antes había mucha agua, que antes iba uno al bosque y escuchaba aves y otros animales. Ahora vamos y el bosque está más seco, ya no encontramos las aves ni los animales que ellos veían. Por eso sabemos que sí se debe tener un respeto a la naturaleza. Pensamos también en las futuras generaciones, pues ellos nos dirán que nosotros tuvimos la oportunidad de conservar el bosque y de poner un alto a la explotación; y quizá piensen que por dinero, seguimos explotando y acabando con la naturaleza. Más bien queremos que digan que pusimos un alto, que intentamos iniciar esa lucha”.
Para entender la vida en comunalidad se deben tomar en cuenta elementos como la confianza, la complementariedad, la reciprocidad, la hermandad y la fiesta. Para las comunidades zapotecas de esta región, el trabajar en equipo y apoyarse en diversas actividades, mediante el tequio, les proporciona bienestar. El tequio es una práctica comunitaria que mediante el quehacer o servicio (sin remuneración económica), que cada ciudadano otorga a la comunidad, se realizan obras en beneficio de todos; como escuelas, sistemas de abastecimiento de agua, limpieza de caminos. Esta forma de vida no es nueva, es más bien algo intrínseco a la cosmovisión de los pueblos indígenas-campesinos; algo heredado de sus ancestros. Sin embargo, con la influencia del mundo occidental y los constantes embates de la privatización, sumados a la penetración de medios de comunicación basados en principios de mercado, esta cosmovisión se fue distorsionando, razón por la cual comunidades como Santa Catarina Lachatao buscan recuperar los valores trastocados y rescatar el equilibrio armonioso entre seres humanos y naturaleza.
Parafraseando al maestro Martínez Luna, la comunalidad es la ideología, pensamiento y acción que ha permitido a las comunidades enfrentar y resolver retos y problemas que la historia les ha deparado. Para él, la comunalidad es “sabiduría viva que facilita a todos convivir y colaborar en una colectividad al servicio de todos”.
La importancia de entender y preservar este modo de vida, dice Martínez Luna, “estriba en que en el futuro la sobrevivencia y trascendencia de los pueblos antiguos, con respecto al actuar del mundo que los rodea, descansará en mantener la resistencia-adecuación de este modo de ser comunitario (…), pues se sabe que los valores fundamentales de la sociedad occidental descansan en el individualismo”. 

sábado, 16 de marzo de 2013


Ecología, espiritualidad y conocimiento

23/01/13 Por Víctor M. Toledo
¿Bajo qué fórmula secreta 200 mil hogares japoneses logran garantizarse un abasto directo de alimentos sanos provenientes de productores orgánicos?
¿Por qué Cuba, la roja, se está volviendo verde? ¿Qué hizo posible que en el país más extenso del mundo, los indígenas inuit se volvieran los legítimos dueños de la quinta parte del territorio canadiense? ¿Cómo surgieron 130 mil fincas de agricultura orgánica en Europa? ¿Por qué poetas como Octavio Paz, multimillonarios como Douglas Tompkins, teólogos como Leonardo Boff, políticos como Misael Gorvachov, o artistas como Maurice Béjart, reconocieron en la defensa del planeta la empresa suprema? ¿Por qué los campesinos de Centroamérica o los “sin tierra” de Brasil se están volviendo militantes de la agroecología?¿Alguien logró anticipar lo que hoy hacen unas 2 mil comunidades rurales en México, artífices de innovadores proyectos de inspiración ecológica? ¿Qué hizo a más de un millón de argentinos desechar la moneda y reinstalar el trueque?
Estas preguntas no parecen tener una misma respuesta. Y sin embargo, son inercias que responden a un impulso común. Hoy en el mundo una nueva fuerza (¿ideológica?, ¿política? ¿espiritual?) se despliega como un proceso silencioso y profundo, como una reacción en cadena frente a la degradación del mundo mercantilizado y deshumanizado. Son las expresiones, minúsculas pero tangibles, de una nueva ciudadanía planetaria, los preludios de una civilización cualitativamente diferente, los esperanzadores cimientos de una “modernidad alternativa”. Sus “filosofías políticas” no parecen moverse ya dentro de la geometría convencional de izquierdas y derechas, y dado que surgen como ex-8. ECOLOGÍA, ESPIRITUALIDAD, CONOCIMIENTO 64 periencias fundamentalmente civiles se hallan por fuera de las complicadas discusiones entre los apóstoles del Estado y los adoradores del mercado. Son, en el fondo, reacciones de la ciudadanía organizada, frente al proceso de globalización perversa que el “sueño neoliberal” pretende imponer por todos los rincones del planeta. Es el renacer de la utopía: la búsqueda y construcción de una sociedad sustentable.
Muy poco se ha documentado de estos nuevos movimientos sociales, y mucho menos se sabe de los resortes que los mueven. A pesar de su enorme heterogeneidad y versatilidad, su principal rasgo es que son iniciativas realizadas por actores dotados de una cierta “conciencia de especie”, de una nueva ética por la solidaridad con los otros seres humanos, con el planeta y con quienes lo habitan. Una conciencia que reconoce tanto los límites de la naturaleza como los abusos cometidos contra ella, y que por lo tanto vive preocupada por la supervivencia de la humanidad y de su entorno. Y es que hoy en día, la sociedad ya no puede ser pensada sin la naturaleza, y la naturaleza ya no puede ser visualizada sin la sociedad. Los tres siglos de industrialización que nos han precedido han subsumido los procesos naturales en los procesos sociales y viceversa.
Hoy, la sociedad global está impactando y desequilibrando varios de los principales ciclos y procesos de la naturaleza, y estamos ya ante lo que U. Beck (1998) ha llamado la “sociedad del riesgo.” Los desusados eventos climáticos de la última década (incluyendo huracanes, inundaciones, sequías e incendios forestales), los impactos de los contaminantes industriales sobre la salud y los alimentos, los agujeros en la atmósfera y los nuevos organismos genéticamente modificados introducidos en la agricultura dan fe de ello. El ensanchamiento de la brecha que separa a los sectores y países ricos de los conglomerados marginados y explotados del mundo y la degradación de los más esenciales valores humanos, son otros elementos que contribuyen a incrementar la peligrosidad del mundo actual.
Pero no sólo de ambientalismo se están nutriendo estos nue65 vos movimientos sociales. Su otra gran fuente de inspiración, explícita o no, proviene de los enclaves menos integrados y modernos del orbe, de las olvidadas reservas civilizatorias de la humanidad: los pueblos indios. Estas culturas indígenas, hablantes de unas 5 mil lenguas diferentes, no sólo conforman la diversidad cultural del género humano, sus territorios se consideran estratégicos porque coinciden con las áreas biológicamente más ricas del planeta (Toledo, 2000). En muchos casos son dueños, además, de enormes extensiones de bosques o selvas, o de las fábricas del agua que, kilómetros abajo, es utilizada en las ciudades y en la industria.
Su principal aporte sin embargo es ideológico y espiritual. Los pueblos indios mantienen una visión del mundo de la que la percepción racionalista y utilitaria que prevalece en los espacios industriales ya no dispone. Para las culturas indígenas la naturaleza no sólo es una respetable fuente productiva, es el centro del universo, el núcleo de la cultura y el origen de la identidad étnica.
Y en la esencia de este profundo lazo prevalece la percepción de que todas las cosas, vivas y no vivas, están intrínsecamente ligadas con lo humano. Por lo anterior, cada día un número mayor de pueblos indígenas se lanza a jugar los juegos de la ecología política, y recíprocamente cada vez más contingentes de ambientalistas, conservacionistas y de consumidores verdes, ponen sus esfuerzos en las luchas por la defensa de la cultura, la autogestión comunitaria y los territorios de aquellos. Ecología e indianidad, lejos de ser movimientos reivindicativos dispares, tejen y entretejen los principios de una misma utopía, alimentando de paso la perspectiva de una modernidad diferente.
Y no sólo de espiritualidad y de reverencia por la tradición, el recuerdo y el mundo natural, se están alimentando estás nuevas corrientes. También de un nuevo tipo de conocimiento científico, técnico y humanístico, más flexible, menos etéreo y más terrenal, mucho más determinado por las necesidades de la gente, menos condicionado por las élites científicas, o como diría A. Koestler (1981), por los “cavernícolas académicos.” 66 Y es que en el fragor de las luchas sociales, un nuevo ejército de científicos (naturales y sociales), técnicos, humanistas, educadores, pedagogos y filósofos han irrumpido, a veces con violencia epistemológica, en el actual escenario de los conocimientos (véase Feyerabend, 1982; Thuillier, 1990; Morin, 2001; Funtowicz y Ravetz, 1993; Leff, 2000). Y son ellos los que están rompiendo el monopolio de la cultura, subvirtiendo los cánones de la ortodoxia teórica y metodológica, atreviéndose a transitar por los nuevos senderos que marca el sentido común, denunciando la corrupción moral de las instituciones y de los científicos al servicio de la guerra y del mercado, ensuciando la actividad reflexiva en los lodos de la construcción alfarera de una nueva utopía.
La batalla no es sólo epistemológica, también es de política científica y tecnológica, y en fin de proyectos y de instituciones. Si en 1992, durante la “Cumbre de la Tierra” en Río de Janeiro, el mundo se estremeció con la presencia paralela de cerca de 9,000 organizaciones sociales de 167 países que llevaron hasta las playas de Flamengo a 25,000 militantes buscadores de una “modernidad alternativa” (este impulso logró conectar temporalmente por internet a 17,000 organismos de todo el mundo), diez años después el Foro Social Mundial realizado en Porto Alegre concentró a más de 50,000 participantes de todo el planeta, en la búsqueda de una sociedad diferente, en la construcción de una nueva utopía. Y es que como afirma Tomás R. Villasante (1995) “…todos los sistemas imperiales o globales que han existido siempre han incubado en su interior experiencias alternativas que les han llevado, antes o después, a otras alternativas de sociedad.” Ecoportal.net
Del libro ECOLOGIA, ESPIRITUALIDAD Y CONOCIMIENTO -de la sociedad del riesgo a la sociedad sustentable-
Disponible en formato PDF en:
http://www.ambiente.gov.ar/infotecaea/descargas/toledo01.pdf

jueves, 28 de febrero de 2013


CALENDARIO AMBIENTAL
Para que no se te pase ninguna fecha importante sobre el medio ambiente te traemos
este calendario.
• 26 de enero Día de la Educación Ambiental
• 2 de Febrero: Día Internacional de los Humedales
• 14 de Febrero: Día del Agua y la Energía Eléctrica
• 5 Marzo:  Día mundial de la eficiencia energética
• 8 Marzo:  Día Internacional de la Mujer
• 9 Marzo: Es promulgada la Ley 19.300, sobre Bases Generales del Medioambiente.
• 21 Marzo: Día forestal mundial
• 22 de Marzo: Día Mundial del Agua
• 7 de Abril: Día Mundial de la Salud
• 22 de Abril: Día Mundial de la Tierra
• 25 de Abril: Día Internacional de la conciencia sobre el ruido
• 1 de mayo: Día del Trabajo
• 9 de mayo: Día Internacional de las Aves
• 15 de Mayo: Día del Maestro
• 17 de mayo: Día Internacional del Reciclaje
• 22 de Mayo: Día Internacional de la Diversidad Biológica
(instaurado por ONU)
• 31 de mayo: Día Mundial sin Tabaco
• 5 de junio: Día Mundial del Medio Ambiente
• 8 de junio: Día Mundial de los Océanos
• 12 de Junio: Día Mundial de la Descontaminación Acústica
• 17 de junio: Día Mundial de Lucha Contra La Desertificación y La Sequía
• 26 de Junio: Día Internacional de los Bosques Tropicales
• 28 de Junio: Día Mundial del Árbol
• 11 de Julio: Día Mundial de la Población
• 14 de Septiembre: Día Internacional de la Paz
• 16 de septiembre: Día Internacional de la Preservación de la Capa
de Ozono
• 25 de septiembre: Día Internacional de la Limpieza de Playas
• 27 de septiembre:Día Internacional del Turismo
•Primer Lunes Octubre: Día Mundial del Hábitat (instaurado por ONU)
• 4 de octubre: Día Mundial de los Animales (San Francisco de Asis)
• 16 de Octubre: Día Mundial de la Alimentación
• 17 de Octubre: Día Mundial de la Tortuga Marina
• 18 de octubre: Día de Protección a la Naturaleza
• 21 de octubre: Día Mundial del Ahorro de energía
• 30 de Noviembre: Día del Forjador Ambiental
• 1 de Diciembre: La Antártica es Declarada Zona Libre de Armas
Atómicas (1959)
• 11 de Diciembre: Día Internacional de la Montaña (instaurado por ONU)
• 29 de Diciembre: Día internacional de la diversidad biológica



¿Y si la revolución agrícola  ya ha ocurrido y no me di cuenta?

Jueves 28 de febrero de 2013


Por Dra Graciela Gomez
En esencia, esa es la idea del informe de The Guardian escrito por el periodista Tom Laskawy y publicado en Grist el 22 de febrero de 2013, sobre un grupo de humildes productores de la India que confirmó récord mundial de los rendimientos del arroz y las patatas. Lo mejor de todo: Lo hicieron totalmente sin-OGM o incluso productos químicos de ningún tipo.

Un balde de agua fría para los productores de arroz de Argentina , donde  Entre Ríos y Corrientes, que aportan entre el 30 y el 60%  total producido, y el resto pequeño lo aportan Santa Fé, Chaco y Formosa.

"Sumant Kumar, un campesino tímido joven en Nalanda distrito de Bihar, el estado más pobre de la India, sembró arroz abonado con estiércol solamente y sin ningún tipo de herbicidas. Este creció unas sorprendentes 22,4 toneladas de arroz en una hectárea ( 2,5 hectáreas de terreno). Fué un récord mundial con el arroz,  el alimento básico de más de la mitad de la población mundial de siete mil millones.

"No sólo pude vencer a las 19,4 toneladas logradas por el" padre del arroz ", el chino Yuan Longping científico agrícola, sino también a los científicos financiados por el Banco en el International Rice Research Institute, en Filipinas, y todo lo logrado por el mayor de Europa y América, productoras de semillas y transgénicos".

Y no era sólo Sumant Kumar. Krishna, Nitish, Sanjay y Bijay, sus amigos y rivales en Darveshpura, todos lograron más de 17 toneladas, y muchos otros en las aldeas cercanas afirmaron  haber más que duplicado sus rendimientos habituales.
Otro granjero rompió el record de la India en cultivo de trigo el mismo año. Lograron todo esto sin OMG o híbridos avanzados de semillas, fertilizantes artificiales o herbicidas. En su lugar, utilizaron una técnica llamada System of Rice o root,  Intensificación (SRI). Es una metodología que se basa en cuatro principios fundamentales que interactúan entre sí:

-Temprano, planta rápida y sano establecimiento, las  plántulas se trasplantan en 2 etapas, por lo general entre 8 y 12 días,
-Reducción de la densidad de plantas,una planta por la colina en lugar de 3-4 juntos para evitar la competencia de las raíces
-Mejora de las condiciones del suelo a través del enriquecimiento con materia orgánica
-Reducción de agua y aplicación controlada , sólo un mínimo de agua se aplica durante el periodo de crecimiento vegetativo. Una capa de 1-2 cm de agua se introduce en el arroz, seguido por dejar que la trama seco hasta que las grietas se hacen visibles, momento en el cual otra capa delgada de agua se introduce. Durante la floración de una fina capa de agua se mantiene, seguido de humedecimiento y secado alternados en el período de llenado del grano, antes de drenar el arrozal 2-3 semanas antes de la cosecha.

Es una técnica desarrollada en Madagascar en la década de 1980 por un jesuita francés y luego identificado y promulgada por el científico de Cornell político y especialista en desarrollo internacional Norman Uphoff.Sistema de Intensificación de Arroz, (SRI)
La amplitud de los resultados en Bihar han recibido la atención internacional. The Guardian informa que el economista Joseph Stieglitz, premio Nobel y el desarrollo internacional aficionado, visitó la zona el mes de enero pasado. Después de ver sus resultados asombrosos, declaró a los agricultores "mejor que los científicos".

Amor incondicional ambientalista

El amor puede definirse de infinitas formas. Sin embargo, uno podría sentir que por más esfuerzo que hiciese a la hora de intentarlo, la definición invariablemente estaría incompleta, siempre le faltaría algo. Y seguramente que así sería, porque el amor tiene una parte que podemos percibir mediante los sentidos, descriptible mediante el lenguaje y otra, que se encuentra en un plano diferente, al que no tienen acceso la razón.
Cuando un Ser da amor sin esperar nada a cambio, sin sentir la necesidad de ser correspondido, sin querer obtener beneficio alguno por ese amor que se da, entonces es amor puro, incondicional, verdadero. Sólo entonces, es amor. Ese es el amor que sentimos los ambientalistas por el maravilloso milagro de vida que es Gaia, este Ser del cual somos parte. Un amor sin egoísmos, que sólo se da, incondicionalmente.
Esa parte del amor que está oculta a los sentidos, que no puede tocarse, ni olerse, la que no puede describirse con exactitud dónde o cómo se siente, la que no puede explicarse con palabras, es la que hace que un ambientalista se despierte cada mañana con la certeza de que un mundo mejor, es posible. Es la que le da la esperanza para seguir intentándolo un día más, y luego otro y otro y otro...
Esa parte del amor que se arremolina en nuestro pecho, que lo infla, es la que nos da fuerzas para pelear contra molinos de viento, para enfrentarnos a las mineras, a las pasteras, a los agronegocios. Nos da energías para cortar rutas, organizar asambleas, marchas, foros, debates, charlas. Nos hace defender un arrollo, una laguna, un ave o un bosque, incluso poniendo en juego nuestra propia vida. Esa es la parte del amor que nos hace plantar un árbol, aún sabiendo que no disfrutaremos de su sombra ni de sus frutos, la misma que nos empuja a caminar utopías.
Los ambientalistas simplemente somos, enamorados de la vida.
Cada uno podrá definir el amor a su manera, habrá miles, millones, infinitas formas diferentes y hermosas. Sin embargo, todas estarán incompletas. Porque afortunadamente siempre habrá sobre el amor, algo más por descubrir, alguna palabra más por decir y algo que no podamos explicar… sólo sentir.
Cordiales saludos,
Ricardo Natalichio

domingo, 24 de febrero de 2013

LAS MANOS MÁGICAS

Cuando era chica, había un programa de televisión que se llamaba "Las manos mágicas" y mostraba al comenzar, dos manos enfundadas en guantes blancos, haciendo, por supuesto, pequeños actos de magia, sin que se viera, ni por un momento al dueño/dueña de las mismas.
En estos tiempos de tecnología avanzada, son muchas las manos mágicas que entran en celulares, que se meten en computadoras y hacen lo que quieren.
Las manos mágicas cada tanto aparecen en nuestro blog y mientras que en el historial aparecen desde que comenzó y hasta la fecha unas 56969 visitas, al acceder al mismo sólo pueden verse unas 3 mil y pico.
Cada tanto las manos mágicas reducen notablemente la cantidad de visitas, no es esta la primera ni será la última vez...pero tanta diferencia sí que es notable.
Como siempre, les contamos de estas cosas que pasan, solamente a título informativo y porque tanto ustedes como nosotros sabemos  que la cantidad de visitas tiene que ver con el interés que despierta el blog.
En fin, dijo Serafín.
Hola toda la gente:
Mucha agua ha pasado bajo el puente o lo que es lo mismo, mucho tiempo ha pasado desde que escribiera en el blog. Hay momentos en que es necesario detenerse y mirar en detalle los caminos que se nos ofrecen para decidir a conciencia y con ánimo de crecer, el que nos parezca mejor.
En eso estuvimos, en eso aún estamos, pero ya más claros.
Comprender profundamente la problemática ambiental nos acerca de otra manera a la vida, cambia nuestra mirada respecto a muchos conceptos, a definiciones y hasta sobre la forma de ser humanos que teníamos. Cuando nos damos cuenta de la enormidad del daño que causamos a partir de elecciones diarias que tomamos hasta mecánicamente, la responsabilidad que aceptamos es también enorme.
De pronto y por tiempos mínimos pero importantes, las palabras pierden sentido ante los sentimientos que se potencian ante los sucesos que nos van marcando a diario.
Un hombre cercano al refugio donde nos reunimos por nuestras reuniones ambientales le pegó un palazo a un perro, "el Negro" que dejaron hace un tiempo largo abandonado y que es un poco de todos. Le pegó tan fuerte que le quebró la pata, la que, según el veterinario no puede recuperarse. El animal no le hizo nada. Y fue a recluirse  en los pastizales lleno de dolor hasta que pudo moverse para pedir auxilio, flaco por los días sin alimentarse y dolorido, aún así vino a mi encuentro moviendo la cola cuando llegué al lugar.
Entonces me quedo sin escribir, porque no puedo decir palabra que me resulte ciertamente honesta sin teñirla de rabia escondida, de impotencia, de dolor. ¿Cómo puedo hablar de problemáticas ambientales si no hablo del Negro tullido de por vida por los enojos que un hombre decidió descargar sobre él solamente porque pudo.
Puedo decir que el Negro es enorme, fuerte, musculoso, que de haber tenido un poco apenas de maldad hubiera hecho con el hombre lo que se le hubiera ocurrido, pero no.  El Negro pelea cuando lo provocan solamente y con otros perros de su tamaño, ni siquiera con los más chicos, comparte la comida que caza con una perrita que anda también por ahí, llora cuando nos ve llegar y sale a nuestro encuentro corriendo y moviendo la cola. Me sigue a todas partes y aprende muy rápido las indicaciones sin necesidad de gritos siquiera.  Llora muy fuerte si se lo encierra, porque le gusta ser libre y andar por los campos de los alrededores.
Aún ahora en sus tres patas fuertes, me sigue en los paseos, me muestra su panza para los mimos y mantiene su carácter de siempre.
Estoy triste, esa es la verdad, me escucho hablar de hidrocarburos, de fractura hidráulica, de pasteras, de enormes proyectos mineros, de mega empresas terriblemente contaminantes que se instalan en nuestro país y dentro de él en nuestra zona. Sé que debo decirlo, sé que debo continuar concientizando, dando a conocer alternativas para que podamos intentar lograr los cambios que urgentemente necesitamos para lograr una mejor vida. Lo sé. Pero sé también de los grados de evolución que podemos alcanzar como seres humanos que somos, sé que esos grados se alcanzan en tiempos y de formas diferentes. Lo que no sé, es como llevar con calma, con templanza y sin rabia, el sentimiento y el conocimiento de todo esto que sé mientras miro los ojos del Negro y escucho sus pequeños gemidos (porque todavía le duele el golpe según como se sienta). Algo tan pequeño, tan mínimo  que uno espera de los hombres y que no está en tantos casos.
Y después un periodista que manejaba borracho por una autopista de Buenos Aires, chocó a un hombre que iba a trabajar en su bicicleta y por 17 km lo llevó muerto sobre el capot  del auto sin detenerse ni un momento. Se detuvo solamente al llegar al peaje y ahí la chica de la cabina llamó a las autoridades porque sino el periodista tampoco hubiera hecho nada.
Y un marido prendió fuego a su mujer.  Y un muchacho de 23 años se quitó la vida porque el mundo no tiene remedio. Y un funcionario corrupto tuvo que rodearse de 900 efectivos de seguridad  para poder asistir a un acto público donde fue silbado y sonreía.
Pero aún así pienso que podemos cambiar, que podemos ser mejores, que podemos evolucionar y despertar y hacernos entre todos y para todos, una vida mejor.
Abrazos.
En la foto, el Negro posando con un hueso antes del golpe