lunes, 8 de marzo de 2010


DÍA DE LA MUJER
Mujeres periodistas en Argentina

En Argentina tenemos una presidenta. En el Congreso un 40 por ciento de diputadas y casi el 39 por ciento de senadoras. En el gabinete nacional, la participación femenina llega al 25 por ciento. Más de la mitad de quienes estudian licenciaturas son mujeres y el 70 por ciento realiza estudios de postgrado. Sin embargo, en el ámbito laboral las mujeres ganan -en promedio-, un 35 por ciento menos que los hombres por idéntica tarea, según datos del INADI. Fuente: Periodismo Social.

Si bien estos porcentajes expresan la conquista de espacios, también muestran la persistencia de situaciones de desigualdad de las mujeres en determinados sectores de la sociedad argentina. Siendo los medios de comunicación un reflejo –en general- de la sociedad, cuando miramos hacia el interior de los medios gráficos no podemos menos que preguntarnos: ¿Los porcentajes de presencia femenina son semejantes? ¿Hay mujeres en lugares de decisión en las redacciones? Y además ¿cuál es la situación de las periodistas?

Para Sandra Chaher, presidenta de Artemisa Noticias, la situación de las mujeres periodistas “no es diferente a la de otras trabajadoras en cuanto a discriminación salarial y acceso a los puestos de decisión dentro de las empresas. Y responde también al mismo patrón: vivimos en una sociedad donde el poder es ejercido mayoritariamente por varones”.

“Lograr la equidad en la distribución de los espacios que ellos ocuparon por siglos nos llevará todavía un tiempo –agrega Chaher-. Las mujeres políticas accedieron a cargos en el Poder Legislativo porque tenemos ley de cupos, pero no lograron más equidad en cargos del Ejecutivo donde esta ley no existe. Con esto quiero decir que necesitamos políticas de equidad, y ya no de cupos, para todos los sectores públicos y privados. Creo que son medidas que hacen a la conformación de una sociedad igualitaria”.

Los números femeninos

Ante la ausencia de datos estadísticos elaborados en nuestro país sobre la presencia de mujeres en las redacciones, el Proyecto de Monitoreo Global de los Medios, un programa de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC) que se elabora cada cinco años analizando 76 países, nos permite una aproximación cualitativa para analizar la situación local: el 78 por ciento de las noticias son reporteadas y presentadas por hombres; en radio el 76 por ciento son varones contra un 24 de trabajo femenino y en la gráfica, las notas que aparecieron firmadas fueron mitad y mitad. En TV también los índices fueron iguales en cuanto a presentadores, pero no en el área de los reporteros y productores de la noticia, donde los hombres duplican a las mujeres.

En Argentina, el monitoreo incluyó ocho noticieros nacionales de TV por aire, tres informativos centrales de radio AM, seis diarios nacionales y regionales y se analizaron 289 noticias.

Estos son los datos gruesos del informe de la organización internacional que concluyó en 2005. A tres años, un recorrido de Periodismo Social, guiado por colegas que generosamente colaboraron para recabar datos, nos permite conocer qué pasa con la presencia de mujeres periodistas en la gráfica.

El panorama muestra una ascendente feminización de la profesión, donde sin embargo se mantiene el “techo de cristal” que impide que las mujeres asciendan a cargos de decisión. Las periodistas abundan en las redacciones, tienen presencia en cargos intermedios, pero comienzan a desaparecer en la escala ascendente del staff gráfico. Claro que estas situaciones varían según el medio.

En la agencia oficial de noticias Télam es pareja la cantidad de hombres y mujeres, pero sólo hay una jefa de sección en la oficina central de Buenos Aires. Se trata de Mora Cordeu, a cargo de Cultura, el sector con menor cantidad de personal de la agencia. Sí hay varias redactoras y editoras, y es también importante el número de mujeres en las corresponsalías del interior. En la segunda línea, las secciones de Política, Policiales e Información General están a cargo de mujeres.

En Página 12, la jefa y subjefa de Política son Victoria Ginsberg y Nora Veira que comparten la conducción con tres colegas varones. Este dato no es menor, teniendo en cuenta que la sección es el “corazón del diario”.

Mariana Carbajal, periodista de Sociedad de Página 12, cree que "la tendencia -como en empresas de otros rubros- es que en los diarios haya menos mujeres que varones en los puestos de conducción, como son jefaturas de redacción y jefaturas de sección. En general, los puestos no son ofrecidos a mujeres, pero también es cierto que en algunos casos algunas mujeres prefieren rechazar o renunciar a oportunidades de ascenso en la jerarquía de una redacción, por priorizar la vida familiar en algún momento de sus vidas.

“Los horarios de cierre de un matutino no son saludablemente compatibles con el hecho de tener hijos en edad escolar, que deben cenar temprano, a horarios razonables, y poder así levantarse temprano al día siguiente para ir a la escuela”, agrega.

Cuando el diario La Nación se mudó al edificio de la calle Bouchard, en 1979, no había baños para damas. Hoy la situación es muy distinta: de los 297 periodistas, 108 son mujeres. Una prosecretaria de redacción, Ana D’Onofrio; una secretaria de redacción, Carmen Acevedo Díaz; 17 editoras y/o jefas de sección y 15 subeditoras.

Para 1983, Clarín tenía en su equipo de redacción sólo 7 mujeres. Marcos Cytrynblum, que fue editor entre el ’75 y el ’90 considera que el diario acompañó los cambios sociales en relación a la presencia de la mujer en las redacciones. “Nunca hice distinciones entre hombre o mujer: a igualdad de capacidades, igualdad de oportunidades sin importar el sexo”, afirma. Y agrega: “ Cuando ingresé al diario, las periodistas se contaban con los dedos de una mano, y los espacios que fueron conquistando las mujeres en universidades, escuelas de periodismo, y en la profesión hizo que el diario incrementara el número de periodistas. Soy conciente que la mujer, por las características culturales de nuestro país, tuvo que abrirse camino a codazos para acceder a cargos de decisión”.

Y los cambios llegaron. Clarín fue el primer medio que, en los años 80 y 90, incorporó en forma creciente a mujeres periodistas en su redacción, especialmente en las secciones más duras: Política, Economía, Internacionales. Actualmente en Clarín el 50 por ciento de la redacción está compuesta por mujeres, según datos proporcionados por el Área de Relaciones Institucionales del Grupo, que también destaca los numerosos premios y reconocimientos obtenidos por algunas periodistas de su staff.

Silvia Fesquet se desempeña como una de los tres editores jefe; Silvia Naishtat, edita la sección El País, rol que también cumple María Seoane. Además tienen cargos de decisión Paula Lugones, editora de Internacionales; Diana Baccaro y Virginia Tatti, editoras de Sociedad; Carola Sainz, responsable del suplemento Mujer y Marina Artusa, editora de la revista VIVA. Y son cinco las corresponsales en países de América y Europa.

El flamante Crítica de la Argentina presenta un staff fijo de 57 periodistas, de acuerdo a lo publicado en su primer número, sin contar colaboradores/as, redactores/as especiales y columnistas. Son 19 las mujeres, revistando incluso en Deportes. Pero sólo dos secciones están bajo la responsabilidad de mujeres, Sociedad, Andrea Rodríguez, y Mariana Mactas, subjefa de Espectáculos, y ninguna en la jefatura del diario .

A propósito, un aporte de género: en el número uno hay una entrevista a la ministra de Salud Graciela Ocaña en un espacio denominado “Políticos en calzoncillos” ¿No usará una prenda interior más femenina esta funcionaria?

El diario El Litoral de Santa Fe cuenta en su staff con 23 mujeres sobre un total de 66 periodistas, siendo femenina un 34 por ciento de la redacción. El área Metropolitana que cubre noticias locales, esta compuesto por seis mujeres sobre un total de 7 personas, y lo dirige Lía Masjoan. De las diez secciones fijas, tres son dirigidas por mujeres y dos secciones tienen una periodista como subjefe. Tereza Pandolfo es secretaria de redacción y responsable de Política y Economía; Ana Catella, Jefa de Arte e Infografía y Ana Laura Fertonani es subjefa de Sociedad. La revista semanal “Nosotras” tiene un staff completamente femenino, encabezado por Gabriela Redero y no aparecen en Policiales y Deportes.

Las particularidades geográficas de la Patagonia hacen que el diario Río Negro tenga una estructura que se basa en 22 agencias distribuidas entre Río Negro y Neuquén. De ellas, seis están coordinadas por mujeres, es decir que el 27 por ciento de los cargos es femenino. En Cipolletti, Elizabeth Hosichen; Cutral Có, Andrea Vázquez; Cinco Saltos/Centenario Shirley Herreros; El Bolsón, Mónica Cofre; Villa La Angostura Mariana Fernández y en General Roca Silvana Salinas. Además, la prosecretaria de redacción es Alicia Miller, la editora de la versión on line es Andrea Mansilla y hay una única editora en espectáculos: Verónica Bonacci.

En Comodoro Rivadavia (Chubut) hay dos diarios. Crónica tiene 14 personas en la redacción y sólo 4 mujeres. Ninguna en puestos de decisión. El Patagónico, con un equipo periodístico de 12 personas, presenta sólo 5 mujeres, en las mismas condiciones.

El Diario de Paraná, Entre Ríos, cuenta con 31 periodistas, de los cuales 10 son mujeres. Hay una coordinadora matutina de la redacción - Andrea Vittori- y su reemplazante también es mujer. Dentro de la estructura organizativa, este cargo es el más relevante, luego del secretario de redacción. Éste es el cargo de Sebastián Etchevehere, quien destaca el rol femenino en su diario: “El valor de haber comenzado hace unos años atrás la incorporación de mujeres a la redacción creo que nos dio una dimensión real de los distintos ritmos ciudadanos. Fue un aprendizaje en todo sentido: cambios en los diálogos y nuevas maneras en buscar coincidencias. Por lejos fue muy favorable”, dice.

En el Nueva Rioja trabajan 33 personas, 13 son mujeres y dos son editoras: una tiene a cargo la sección Política y Economía, y la otra el área de Corrección. Casi el 40 por ciento del staff es femenino.

En la redacción de La Gaceta de Tucumán hay cerca de 55 periodistas y sólo 11 son mujeres. Ninguna de ellas ocupa cargos jerárquicos y cinco firman notas. Pero todas coordinan el trabajo de las distintas áreas cuando los jefes no están. También editan y realizan investigaciones e editoriales.

En San Juan, El Diario de Cuyo cuenta con 16 mujeres (37%) sobre un total de 43 periodistas. De las 11 secciones del diario, Política, Economía, Internacionales y Guía y Espectáculos están a cargo de mujeres. La web y la sección San Juan tienen dos subeditoras.

La Arena, de La Pampa, presenta un equipo de prensa de casi 30 personas y sólo cuatro mujeres. Andrea D’Atri, miembro de la familia dueña del periódico, está a cargo del suplemento del campo y se convierte en la única mujer con jerarquía en la redacción.

Un análisis abierto

Hasta acá un panorama casi matemático de la situación de las mujeres periodistas. Queda abierto el debate y el desafío del análisis cualitativo.

Por ejemplo, decir que si bien es destacable la buena predisposición de referentes de los medios para suministrar datos para esta nota, es también necesario dar cuenta de la cautela y el pedido del ‘off the record’ que la mayoría de las colegas hicieron cuando las consultamos sobre su situación en las redacciones. Y es que en muchos casos, tener un cargo en un medio gráfico no les garantiza una mejor situación profesional ni salarial. Por no hablar de los lugares donde sienten que se merecen ascender, pero la oportunidad nunca llega. Y en la mayoría de los casos, ellas ganan menos.

Para Marcelo Pereyra, Licenciado en Ciencias de la Comunicación e investigador de temas de periodismo y género “en las redacciones -importantísimos espacios de poder- se reproduce la relación desigual que existe entre los géneros en casi todos los ámbitos de la vida social. Si en los últimos años aumentó la presencia de mujeres jóvenes en los medios, no es por un repentino impulso igualitario, sino que ellas conforman un ‘ejército de reserva’ funcional a los intereses económicos de las empresas periodísticas: son mano de obra barata”.

Pero esta mayor representación femenina "por abajo" no se continúa en una representación semejante "por arriba"; es decir, son escasas las periodistas que ocupan puestos superiores en la pirámide jerárquica de las redacciones. “Y aún cuando los ocupan, su cuota de poder es relativa: como se sabe, las reuniones de editores y jefes de departamento -en las que se diseñan los contenidos de los medios gráficos- no son asambleas democráticas ni foros de discusión, pues impera allí un orden vertical que reserva la última decisión a los secretarios de redacción y/o directores que, casualmente, son hombres en una amplia mayoría de los casos”, aporta Pereyra.

También es real que muchas mujeres hacen malabares para compatibilizar el horario de redacción con el horario familiar. Es común ver a mamás con hijos pequeños en horario matutino. Existen casos de periodistas que han sido editoras por algún tiempo y decidieron volver a su lugar de redactoras porque no querían perderse el crecimiento de los hijos, aunque también en otros casos, lo que no querían perderse es la adrenalina que genera seguir en la calle haciendo notas.

Sonia Santoro, directora ejecutiva de Artemisa, un sitio especializado en periodismo de género, cree que como en todos los ámbitos de la sociedad “es deseable que haya una equiparación en los puestos de poder en el periodismo. Si bien la presencia de mujeres no garantiza la equidad y una promoción de sus derechos, creo que las mujeres tenemos miles de años de atraso y falta de práctica en el ejercicio del poder. Por lo tanto, creo que siempre es bueno que las mujeres lleguemos, porque tenemos derecho a equivocarnos y a hacer nuestra propia experiencia en ese sentido, hasta que ya nadie se plantee por qué no hay mujeres dirigiendo nada”.

Fuentes consultadas:

Las legisladoras: Cupos de género y política en Argentina y Brasil, escrita por Jutta Marx, Mariana Caminotti y Jutta Borner.

Buenas prácticas periodísticas desde la perspectiva de género- Red Internacional de Mujeres de la Comunicación- AMECO
Feminización de la matrícula de Educación Superior en América Latina y el Caribe- Olga Bustos

¿Quién figura en las noticias? –Proyecto Global de Monitoreo de Medios 2005- Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC)- Informe de Argentina

Agradecimientos: Red de Diarios en Periodismo Social; PAR- Periodistas de Argentina en Red
Informe publicado por www.focosgrupo.blogspot.com
DIA DE LA MUJER

Fotografía: Madre Migrante de Dorothy Lange

Opinión
“Espacios de esperanza” y “buen vivir”
Por Norma Giarracca *
Siempre llama la atención que en las asambleas de poblaciones autoconvocadas por el “no a la minería”, las mujeres sean las protagonistas principales. Son jóvenes, de mediana edad, son docentes, enfermeras, werken mapuche, profesionales o campesinas kollas o wichís, amas de casa, mujeres que dejaron la ciudad para buscar la conexión con las montañas, profesionales universitarias, periodistas, propietarias de un pequeño comercio, profesoras de educación física y también muchas son madres de críos o de adolescentes y también están aquellas que se preocupan por el futuro de sus nietos.

Un político provincial que sueña la minera como un futuro promisorio las caracterizó como “perturbadas”. Este calificativo se ubica en el registro semántico del de “locas” para las Madres de Plaza de Mayo en los setenta o para aquellas otras mujeres que salieron a mediados de los noventa a enfrentar la usura financiera sobre sus tierras agrícolas. Alude a la intransigencia basada en una convicción de que lo (im)posible se genera desde la acción colectiva y que el poder, por más que se presente como total, es un simple atributo de las relaciones sociales. Mientras los hombres del poder se llenan de asesores que inventan narrativas supuestamente convincentes, estas mujeres plasman en sus luchas cotidianas pensamientos interesantes como, por ejemplo, ese valioso concepto que alguna vez acuñó el filósofo y teólogo Iván Illich: “convivencialidad” .

Illich cuestionaba esta sociedad industrial productiva (extractiva, devastadora) y definía la “convivencialidad” como lo contrario a ella, como la posibilidad de la intervención en la vida social; la sustitución del valor técnico por el valor ético, un valor material por otro realizado; la transición de lo mecánico estereotipado hacia la espontaneidad del don. La “convivencialidad” se basa en los límites justos dentro de las relaciones con la naturaleza (hacerla sujeto de derecho) y entre las de los hombres y requiere de la dispersión del poder y la creación de otro tipo de autoridad para una libre elección de técnicas adecuadas y al servicio de la realización de todos (de la felicidad y bienestar de los pueblos decía Juan Perón) y no de la pura ganancia para el capital. Hay modos “convivenciales” de tomar de la naturaleza lo que necesitamos y otros extractivos y depredadores. Las mujeres eligen los primeros pero debemos señalar que mucho antes lo propusieron y llevaron a cabo los pueblos indígenas y por tal razón, el 80 por ciento de los recursos naturales que la humanidad cuenta para la vida de las próximas generaciones, está en territorios campesinos e indígenas. Estos otros modos de relacionarse con la naturaleza se sintetizan en el concepto indígena “buen vivir” (sumak kawsay) que la Cancillería de Bolivia desarrolló en un interesante libro para toda América latina. Son verdaderas propuestas para quienes desean transformar estos presentes no tan sólo injustos sino de alta peligrosidad para un futuro de hostilidad climática y geológica que ya está aquí entre nosotros (que ya es presente).

¿Son capaces de comprender todo esto los sujetos educados con los paradigmas positivistas de “desarrollo y progreso” o conformados durante 35 años en prácticas de poder neoliberal? ¿Son capaces de comprenderlo aquellos que no se esforzaron por revisar los conocimientos modernos/coloniales /patriarcales/ a la luz de estos tiempos de transición, de pasajes y de peligros climáticos inminentes? Definitivamente no lo creo; y por eso muchos funcionarios provinciales buscan esconderse detrás de los oropeles del poder económico y político generando espacios plagados de sufrimientos, injusticias y peligros.

Podríamos interrogarnos, finalmente, por qué las mujeres están predispuestas a resistir el avance de estos modelos extractivos y, asimismo, son más flexibles y receptivas a una reproducción material de la vida simple y sin estragos. Por qué son más irreductibles al enfrentar los poderes instituidos que consideran injustos.

Las mujeres predominan en los movimientos socioterritoriales, en millones de movimientos de base y solidaridad, en la lucha por la soberanía alimentaria, por terminar con los genocidios de los jóvenes pobres, la trata de niñas o en la búsqueda de un mundo no violento. En fin, predominan en las resistencias y luchas que realmente importan. Si es que aún hay tiempo para expandir los “espacios de esperanza” (David Harvey) y la sustentabilidad del “buen vivir” (sumak kawsay) latinoamericano, ellas son sus protagonistas.

* Socióloga. Instituto Gino Germani, UBA.

Link a la nota:
http://www.pagina12 .com.ar/imprimir /diario/sociedad /3-141582- 2010-03-08. html

viernes, 5 de marzo de 2010







INFORME FINAL DE LA CAMPAÑA PAREN DE FUMIGAR, COORDINADA POR EL GRR

Desde el año 2005 y hasta el gran encuentro en San Lorenzo y la presentación pública del Informe Pueblos Fumigados en el año 2009, llevamos adelante como GRR y durante cinco años, la Campaña Paren de Fumigar, campaña que trataba de responder a los más que acuciantes y graves problemas de salud y contaminación, que se expresaban como resultado de las aplicaciones de agrotóxicos que acompañaban el proceso de sojización. En ese mismo año, les habíamos dado apoyo en Buenos Aires, a las llamadas madres del Barrio Ituzaingo Anexo de la Ciudad de Córdoba, y a través de ellas pudimos verificar la profundidad y la gravedad de la amenaza que se cernía sobre los pueblos rurales y sobre las periferias de las grandes ciudades, cada vez más asediadas por los monocultivos de Soja modificada genéticamente. Tal como lo expresáramos reiteradamente en nuestros informes, http://grr.org.ar/campanapdf/index.php, lo que hallamos en nuestros recorridos por la geografía lacerada de la sojización, excedió con creces todo cuanto de peor podíamos imaginar, y los datos con que nos encontramos, los testimonios médicos y el anecdotario interminable de muertes, de enfermedades terminales y deformaciones, nos convenció de estar en presencia de un genocidio naturalizado e invisibilizado por los grandes medios al servicio de las empresas, las grandes ONG cooptadas por las fuentes de financiación, y en especial, la clase política presuntamente dirigencial, que sin mayores exclusiones, adhería a un modelo de país agro exportador, que incluía los monocultivos, los nuevos rindes en la agricultura industrial y los record de cosechas, como parámetros indiscutibles de modernización y crecimiento.

En un primer informe del año 2008 decíamos: “Esta presentación que añade una recopilación de casos y evidencias, y a pesar de tantas dificultades encontradas y de hallar tantas resistencias, expresa la enorme esperanza, no tan solo nuestra, sino también de todos los pueblos que son víctimas del espantoso flagelo de la fumigación con tóxicos, de que, en ciertos lugares de decisión o al menos donde la autoridad moral se encuentra preservada, haya oídos y disposición para atender estas demandas. Difícilmente pueda hallarse una ocasión más sensible para ejercitar la justicia y aún la compasión, como en aquellos innumerables casos de madres que, luego del embarazo esperanzador paren el fruto de su vientre con malformaciones. No hay ganancias por enormes que ellas sean que puedan atenuar este crimen. Y ese crimen se repite cada día en las provincias argentinas y es consecuencia de la voracidad sin límites en el lucro, del incumplimiento de la ley y de la facilidad para la dirigencia y los dueños del poder de ejercer el mal a distancia. Esta presentación ofrece la oportunidad de tomar conciencia y en especial de hacer algo para detener el genocidio. Quedamos esperando”.

Lo anterior lo repetimos clara y explícitamente en numerosos documentos emitidos a lo largo de la Campaña, y en primer lugar y por respeto a su investidura, se lo expresamos formalmente a la Presidencia de la República, anticipándole la inexorable justicia humana e institucional, que alguna vez, habrán de sobrellevar no solamente los decisores, sino también, quienes a lo largo de sucesivos gobiernos, respaldaron estas políticas, respecto a estos crímenes que sostienen los éxitos del modelo productivo. Se nos podrá acusar tal vez de no haber puesto un mayor esfuerzo en denunciar las terribles consecuencias de la aplicación de la agricultura química. Vaya en nuestro descargo que los recursos con que nos movimos siempre fueron escasos o inexistentes y que la campaña se basó en el esfuerzo físico e intelectual de un puñado de voluntarios. Por otra parte, es verdad que no estábamos preparados, no imaginamos tampoco quiénes podrían estarlo, para registrar los horrores de que fuimos testigos, en especial los innumerables niños nacidos con deformaciones. No obstante esas dificultades, caminamos todo el país dando conferencias y proyectando películas, fuimos a cada localidad donde se nos requería, organizamos centenares de grupos locales para resistir las fumigaciones, alentamos colectivos provinciales para conducir la lucha y desde nuestro programa Horizonte Sur en Radio Nacional AM nos esforzamos por ser siempre la voz de los pueblos fumigados y expresar la profunda y dolorosa verdad que entrañaba el modelo neocolonial impuesto.

Porque jamás dejamos de considerar las fumigaciones y sus impactos sobre las poblaciones, como la consecuencia de un sistema de Agronegocios instalado a partir de los conceptos de crecimiento, de la prioridad de abastecer con comodities ciertos mercados externos, de la primacía del concepto de escala y de la ecuación costo beneficio, por encima de toda otra razón, y en especial por encima de considerar el arraigo de las poblaciones, el respeto por sus modos de vida, la preservación de las economías locales y las posibilidades de preservar los paisajes y la sostenibilidad de los agro ecosistemas. La nuestra fue entonces, y en todo momento, una lucha política. Pretendíamos modificar el modelo rural, detener el creciente despoblamiento del campo y modificar las políticas de crecimiento sustentadas en la exportación y en los pagos de la deuda, llevar los debates sobre la violación de los derechos humanos al presente, en que, como consecuencia de las políticas de Estado para la agricultura, son violados sistemáticamente, y por sobre todo, pretendíamos obligar a que se reconociera el actual status semicolonial de la Argentina y se aceptara dar grandes debates sobre el tipo de país que pretendemos construir. Desde ya que esta lucha que llevamos a lo largo de los años no fue gratuita ni dejó de despertar grandes resistencias y lamentablemente, demasiados esfuerzos para tergiversarla o acallarla. En varias oportunidades quedamos expuestos a los riesgos de demandas jurídicas por parte de los grandes beneficiarios de la sojización o de los funcionarios que los apañaron, también corrimos serios riesgos al ser ocupados alguno de nuestros actos por los sojeros, quienes en las pequeñas localidades se consideran en el propio territorio y se sienten invadidos por quienes cuestionan sus prácticas habituales de producción y contaminación.

En los últimos dos años y en especial desde la llamada “crisis del campo”, estas dificultades se fueron agudizando, en la medida en que el país entró en un proceso de confrontaciones aleatorias y superficiales, se desgarró entre tribus que discutían el modo de apropiarse de los beneficios del modelo, no acerca del modelo mismo, y usaban las viejas consignas patrióticas como distracciones colectivas, con la finalidad de repetir la estrategia del tero y naturalizar las nuevas sumisiones. En esos climas de inmediatez y de simulacros, la Campaña Paren de Fumigar quedó expuesta a los fuegos cruzados de quienes confrontaban sin cuestionar el modelo productivo, y en las propias filas de los militantes ambientales e inclusive de las víctimas de las fumigaciones, fue creciendo ese estado de confusión que, más allá de la victimización de la que se era objeto, obligaba a pronunciarse a favor o en contra del Gobierno. La visita de Marie Monique Robin, si bien significó para muchos la convalidación de lo que veníamos denunciando y le dio a la compaña internacional contra Monsanto un aire del que en la Argentina carecía, significó asimismo, un grave retroceso para la Campaña Paren de Fumigar, tal como se venía llevando en los últimos años. En principio, porque el discurso de la periodista francesa, se concentraba en Monsanto, mientras oscurecía el accionar de otras corporaciones, en especial aquellas de origen europeo. También, porque ese discurso hacía énfasis en el Roundup Ready, y si bien resultó efectivo para los propósitos y estrategias que se acostumbra llevar en Europa, en la Argentina no hizo más que provocar una regresión y una fragmentación de las luchas ya que, nuevamente se perdió de vista el modelo agrario en su conjunto y en especial, la necesidad de cambiarlo. Por último, porque ella, tal vez sin mayor claridad en lo que hacía y llevada por intereses de agenda y de conveniencias de la gira, le abrió el amplio territorio de especulación con las víctimas de la fumigación, a ONG financiadas por fundaciones ligadas a los proyectos internacionales de soja responsable como Misereor, y ligadas en la Argentina a Carta Abierta, a la Responsabilidad Social Empresarial , al INTA y en definitiva, al oportunismo político de los tantos que, para aliviar la responsabilidad de los actuales decisores, pretendía ver en la Mesa de Enlace y en el ex Secretario de Agricultura Felipe Solá, a los exclusivos responsables del modelo de sojización, como si desde el 96 en que se habilitaran las primeras semillas transgénicas de Soja RR hasta el presente, no hubiesen pasado varias administraciones y como si la gran tragedia de tener veinte millones de hectáreas sometidas a cultivos industriales y millones de desplazados por la agricultura, pudiera ser puesta al servicio de los mezquinos intereses que se juegan en las internas políticas partidarias.

Pese a todas las dificultades, contra viento y marea, en los últimos meses del año 2009, la Campaña Paren de Fumigar alcanzó su pico de mayor presencia y movilización con el gran Encuentro que en conjunto con la Unión de Asambleas Ciudadanas, realizáramos en la ciudad de San Lorenzo, Provincia de Santa Fe. El país entero se vio obligado a reconocer el modelo basado en la exportación de comodities y de barros con minerales raros, que tiene su salida por ese puerto de San Lorenzo. En la declaración conjunta que entonces emitiéramos, decíamos: “San Lorenzo no es una ciudad cualquiera, es el punto focal de coincidencia de las rutas de la soja, de la minería y de la trata, es el vórtice de un embudo al que denominan modelo de agro exportación y de nueva minería, por donde se desangra cada día la Patria de los argentinos. Y si nos atrevemos desde esta localidad de San Lorenzo a enfatizar las memorias de una Patria común, memorias relegadas y menospreciadas en el imaginario de las políticas públicas y en la formación ciudadana, es porque, precisamente, en estas tierras de San Lorenzo, se produjo el primer combate de los patriotas contra el Imperio español en América del sur. Sentimos que, las presencias fantasmales de aquellos héroes de ayer, nos acompañan hoy en estas luchas que llevamos”.

Con el Encuentro de San Lorenzo, la edición de cuatro mil ejemplares del libro Pueblos Fumigados por la Editorial del Nuevo extremo, y la presentación del Informe de la Campaña Paren de Fumigar, a todas las autoridades del Poder Ejecutivo, Senadores y Diputados, así como a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, creemos haber cerrado una etapa luego de cinco años de campaña. Esa etapa fue de develamiento de una situación extraordinaria, de denuncia institucionalizada de la extrema condición de daño masivo en las personas que causan las fumigaciones, y la promesa de llevar a la Justicia y más específicamente a tribunales, por crímenes de lesa humanidad, a los responsables de estos crímenes, cuando las condiciones para ello se hagan propicias, y eso conlleva el duro reconocimiento de que actualmente se incumplen las leyes que norman el uso de tóxicos de la agricultura, tanto las leyes provinciales cuanto la Ley mayor que es la Constitución Nacional. Es preciso reconocer que esa extrema ausencia de Justicia, se debe a la indiferencia generalizada, a la ignorancia sobre los derechos ambientales o, sencillamente, a la connivencia con el poder de los sojeros o de los desmontadores, por parte de quienes deberían asegurar a la población argentina los derechos a un ambiente sano. En la presentación del informe al público argentino en el transcurso del año 2009, decíamos: “El dossier Paren de Fumigar presenta evidencias científicas que refieren a los daños ocasionados por los agrotóxicos que acompañan a los cultivos de Soja RR. También se exponen presentaciones judiciales, demandas y querellas que han proliferado en ámbitos de la justicia con suerte dispar. Los intereses en juego son demasiado fuertes y las resistencias, la ceguera y la sordera por parte de los más altos funcionarios y legisladores a informarse, tomar conciencia y actuar, hacen el futuro imprevisible. El informe refiere al daño irreparable que producen los agrotóxicos: enfermedades de carácter terminal y muertes que ha ocasionado y una biodiversidad devastada. Se trata del efecto letal de un tipo de agricultura que merece el apelativo de agrogenocidio. El informe Pueblos Fumigados es un testimonio de sufrimiento colectivo, pero también es un camino para superarlo y una propuesta para generar modelos alternativos en una Sociedad menos tóxica”.

Llegamos de esa manera a una situación límite, una situación tan extrema en que pensamos no tendría mayor sentido que, al menos nosotros, continuemos presentando casos desgarradores de niños con meningocele o explicando que los altos índices de muertes durante el embarazo, se deben a que la propia Naturaleza aborta la vida cuando las deformaciones del feto hacen improbable esa vida… Ni siquiera se necesitan estadísticas, basta recorrer el país como nosotros lo hicimos tantas veces para advertir las consecuencias letales del boom de la soja. Deberían haberse hecho estudios médicos epidemiológicos, tal como hemos reclamado numerosas veces, y respondiendo a los informes de numerosos facultativos y hasta directores de hospitales públicos, preocupados por la cantidad de casos producidos de labios leporinos, situaciones de discapacitación mental o física, leucemia y diabetes en niños, osteoporosis, espina bífida, descenso generalizado de la capacidad espermática, etc. Esos estudios no se hicieron ni se hacen, porque existe una voluntad política de ignorar y de naturalizar las consecuencias de un modelo de sojización, que cuenta con todo el respaldo de la dirigencia política , tanto del Gobierno como de la oposición, tanto de la Iglesia como de los sindicatos, tanto del INTA como del CONICET y también, del grueso de las Universidades. Llegados a ese punto de exposición de los crímenes provocados por el modelo productivo y de las amenazas aún mayores que implicaba la liberación constante de nuevos transgénicos al ambiente y su incorporación a la comida de los argentinos, no fuimos capaces de imaginar como ir más adelante en una Democracia que se cerró en todas sus instancias a darse por enterada de lo que denunciábamos. Estamos convencidos de la absoluta y extendida complicidad, connivencia y cooperación de toda la dirigencia con las Corporaciones transnacionales de las semillas y de la Biotecnología. Que algunos pícaros al servicio de intereses mezquinos intenten ahora, culpar solamente a la Mesa de Enlace de la sojización, es una burla a la inteligencia de los argentinos. Es evidente y más allá del accionar voraz e impiadoso de los propios sojeros, la existencia de políticas de Estado que han respaldado y privilegiado el modelo de sojización y las fumigaciones que lo acompañan. También es evidente que esas Políticas de Estado cruzan sin excepción todos los gobiernos habidos desde la Democracia y que esas políticas son absolutamente herederas de los cambios realizados por la dictadura militar y que en su momento Martínez de Hoz anticipara con demoníaca lucidez, que modificarían a la Argentina para siempre…

La incorporación reciente de Diputados Nacionales del oficialismo a la Campaña contra las fumigaciones, basándose en denunciar el glifosato, además de centralizar la atención en apenas un aspecto del problema, tiende a extraviar las protestas en inconducentes y exclusivos caminos jurídicos. El accionar de esos diputados o diputadas nacionales, así como de otras Diputadas provinciales, especialmente en provincias como Santa Fe en que el kichnerismo es oposición y no tiene por lo tanto, responsabilidades de gobierno, ha supuesto una clara maniobra para desviar las energías de la protesta y convertirlas paulatinamente en campañas inocuas que, en vez de impugnar al modelo, terminen legitimándolo y haciéndolo aceptable. De esa manera, las víctimas podrían, llegar a ser utilizadas como baza por uno de los bandos en pugna, en la mesa de negociación donde se discute quiénes y cómo manejan las enormes rentas que proporciona el modelo de la soja. De hecho, en un frente con sectores políticos y desde usinas del conformismo y de la política “del pájaro en mano” como la de Carta Abierta, algunos sectores sociales de base alimentados con la gran caja asistencial, y ONG financiadas por fundaciones ligadas a las políticas europeas de certificación, pretenden reducir la lucha de los pueblos fumigados a denunciar el Glifosato o a discutir tan solo la cantidad de metros que distarían los primeros campos de soja de la última calle de los pueblos. Estos intentos, en especial si concentran el esfuerzo de las poblaciones sin otras o mayores alternativas, son sencillamente miserables. Lo son, porque se están malversando años de lucha y porque se traicionan las mejores esperanzas en un cambio profundo del modelo agrícola argentino, mientras se lo justifica bajo falsos presupuestos ecologistas. Consignas como “soja para hoy hambre para mañana”, que se reeditan en estos días quizá por falta de imaginación, son confusas respecto al concepto de alimentación y de patrimonios culturales, pero además de banales e inconducentes, son la penosa expresión de una flagrante cobardía intelectual para denunciar los crímenes del modelo impuesto. Modificar el “Paren de fumigar” por el nuevo “paren de fumigarnos”, tal como están haciendo algunos sectores y más allá de la candidez y de las buenas intenciones de muchas de las víctimas, suena como expresión de renuncia a una lucha de conjunto. Se estaría ahora, haciendo gravitar la idea de territorio, de salvarse uno, y en definitiva, de que lo que ocurra más allá, no es el propio problema….Sabemos, sin embargo y pese al paquete de simulacros y de distracciones que corresponden a una época y a una dirigencia política de izquierda progresista, de dobles discursos y buenas relaciones con las Corporaciones, que, en última instancia, la palabra definitiva en este espacio y en estas luchas, no es de las ONG encubridoras y cómplices, o de ciertos grupos ambientalistas seducidos o ganados por las polarizaciones políticas a la moda, polarizaciones que se alimentan y realimentan desde un pensamiento binario, sino de los mismos pueblos fumigados a los que durante más de cinco años de Campaña, hemos tratado de proporcionar las armas necesarias para comprender y para enfrentar las agresiones a la vida, de que son objeto. Ellos tienen en definitiva la palabra y ellos deben decidir cuáles son los caminos a recorrer en las próximas etapas.

GRR Grupo de Reflexión Rural

www.grr.org.ar

4 de marzo de 2010



Formas De Ahorrar Por Lo Menos Un Litro De Agua Al Día
1. AL BAÑARSE. De todos los despilfarros de agua, el baño es el mayor que existe. (Se gastan de 7 a 10 litros por minuto y hay personas inconscientes que tardan hasta media hora en bañarse. Sólo se necesitan 5 minutos para bañarse perfectamente! )

Acciones
a. Pondré un balde debajo de la regadera mientras se calienta el agua y la utilizaré para regar mis plantas y para el WC (servicio higiénico). Ahorro estimado: hasta 40 litros de agua por día!
Poner otro balde para cuando me baño y esa agua jabonosa sirve para el WC.
b. Antes me bañaba en 10 minutos y ahora intentaré hacerlo en 5. Ahorro estimado: hasta 100 litros de agua por día!
c. Cerraré la llave cuando me enjabone y me afeite (aunque me de frío). Ahorro estimado: hasta 80 litros de agua por día!
d. Reduciré a la mitad la presión del agua con la que me baño regularmente. Ahorro estimado: hasta 100 litros de agua por día!

2. EN EL WC. El segundo despilfarro de agua más grande es el WC. Cada vez que jalamos la palanca se van por el desagüe 10 litros de agua potable. Hay gente inconsciente que utiliza el WC como bote de basura!

Acciones
a. Pondré una botella plástico llena de agua en el interior de cada uno de los WC (en caso de no tener WC ahorradores. ) Ahorro estimado: hasta 30 litros de agua por día!
b. Dejaré de usar el WC para arrojar desperdicios y los arrojaré un bote de basura. Ahorro estimado: de 10 a 100 litros de agua por día! (depende de los hábitos de cada persona)

3. AL LAVARSE DIENTES. (Cada vez que nos lavamos los dientes se gastan de 3 a 20 litros de agua).

Acciones
a. En lugar de dejar abierta la llave mientras me cepillo los dientes, utilizaré un vaso de agua para enjuagarme la boca y mi cepillo o simplemente cerraré la llave mientras me lavo los dientes. Ahorro estimado: hasta 60 litros de agua por día!

4. AL LAVAR LA ROPA.

Acciones
a. Utilizaré cargas completas de ropa para ahorrar agua. Ahorro estimado: ¡hasta 100 litros de agua por día!
b. Reduciré considerablemente la cantidad de jabón para evitar contaminar millones de litros de agua. Ahorro estimado: ilimitado!
c. Reutilizar el agua de la lavadora para patios y WC. colocando la manguera en un depósito grande.
d. Utilizar el agua de la lavadora (2ª y 3ª descarga para regar las plantas, el jardín, lavar el frente de la casa, entre otras superficies)

5. AL LAVAR LOS TRASTES DE COCINA

Acciones
a. Primero enjabonaré todos los trastes (con la llave cerrada) y después los enjuagaré, utilizando el agua de cada trasto para eliminar el exceso de jabón, por último, los enjuagaré con agua del grifo. Ahorro estimado: hasta 50 litros de agua por día!
b. Rebajaré con agua el jabón líquido para trastes (3 partes de agua por una de jabón) para enjuagar los trastes más fácilmente y evitar contaminar millones de litros de agua con detergente.
c. Colocaré la grasa sobrante de los guisados fritos en una botella tapada y la depositaré en la basura, en lugar de tirarla al desagüe como lo hacía. Un litro de aceite arrojado al desagüe ¡¡¡contamina un millón de litros de agua!!! (cantidad suficiente para el consumo de agua de una persona durante 14 años).
d. Colocaré una bandeja con agua y primero depósito los trastes ahí para que se enjuaguen antes de lavarlos, ahorro estimado 60 litros por día

6. AL LAVAR LOS ALIMENTOS

Acciones
a. Lavaré los alimentos en una bandeja en lugar de hacerlo con el chorro de agua. Ahorro estimado: ¡hasta 20 litros de agua por día!

7. GOTERAS.. Piense que una llave que gotea pierde 30 litros diarios de agua….

Acciones
a. Revisaré y repararé las goteras de mi casa cada vez que sea necesario. Ahorro estimado: hasta 100 litros de agua por día

8. CERRAR LA PRESIÓN DE LA LLAVE DE PASO

Acciones
a. Bajaré le presión del agua de mi casa para reducir el consumo en general. Ahorro estimado: hasta el 50% del consumo total de agua de una casa.

9. AL LAVAR EL CARRO. Lavar el carro con manguera consume hasta 500 litros de agua

Acciones
a. Usaré un balde en vez de la manguera. Ahorro estimado: hasta 500 litros de agua por día
b. Lavaré el carro únicamente 1 ó 2 veces por semana

10. UTILIZAR PRODUCTOS BIODEGRADABLES

a. Algunos productos de marcas específicas, disminuyen el consumo de agua utilizado para enjuagar la loza, lavar la ropa o asear el hogar entre otras actividades y sus envases son biodegradables.

11. AL COCINAR

a. Caliente sólo la cantidad de alimentos que va a consumir
b. Tape todos los recipientes en los que está cocinando o calentando alimentos.
c. Use el total de la resistencia para que el calor no se desperdicie. .

12. AL ESTUDIAR O TRABAJAR

a Apague el monitor del computador cuando no lo esté usando
b Apague las luces y los electrodomésticos que no use

Si todos las personas hacemos esto, podríamos ahorrar hasta de 27 MIL MILLONES de litros de agua DIARIAMENTE y 9,9 BILLONES de litros al año.

Crece el voluntariado en el mundo. Bebés nacen sociables y cooperativos
01-03-10 Por Bernardo Kliksberg

Nuevas experiencias en biología han llevado a una conclusión muy estimulante. Según concluyó Michael Tomasello, codirector del Instituto Max Planck de Antropología evolutiva “los niños son altruistas por naturaleza”. Sus análisis y otros similares de Harvard y otros centros líderes, muestran que los bebes son por naturaleza sociables y cooperativos.

Cuando tienen 18 meses y ven a un adulto de fuera de la familia con sus manos llenas, y necesitando asistencia para abrir una puerta, o recoger algo del piso, ayudan de inmediato. Son comportamientos tempranos previos a la educación de los padres observaron los investigadores. Ella debería tratar de reforzarlos. Recomiendan comunicar a los niños sobre los efectos de sus acciones sobre los otros, y enfatizar la lógica de la cooperación social. Frans de Waal concluye comparando humanos y primates, que “la empatía muestran que las personas resienten las inequidades.

Estas nuevas conclusiones nos permiten entender la fuerza poderosa que ha alcanzado en nuestro entorno el voluntariado. Las ONGs solidarias encabezan las encuestas de credibilidad en el mundo, y tienen un gran poder de convocatoria con los jóvenes. Organizaciones como Acción Internacional contra el hambre, Amnesty International, Oxfam, Médicos sin fronteras, Greenpeace, y otras, gozan de un bien ganado prestigio en una humanidad que teniendo capacidades inéditas de producir alimentos, tiene actualmente 1.020 millones de personas con hambre, uno de cada seis.

El aporte de los voluntarios en bienes y servicios para los más débiles del planeta, los convierte en la séptima economía del mundo en producto bruto.

En América Latina libran una lucha silenciosa a diario por los demás. Organizaciones como Caritas, la AMIA, la Red Social, y muchas otras, han rescatado muchas vidas, y pueden ser un aliado formidable de las políticas públicas que son las principales responsables en una democracia de encabezar la acción contra la pobreza, que hoy compromete la vida de uno de cada tres latinoamericanos.

Se termina de crear en la región con apoyo del PNUD y la AECID de España, la Red Iberoamericana de voluntariado universitario contra la exclusión social. En el marco de dicha RED se ha fundado en la prestigiosa Universidad Autónoma de Madrid la primera escuela de la región para formar formadores y movilizadores de voluntariado universitario. A nivel internacional opera activamente Talloires una Red conformada por decenas de Universidades líderes del mundo para impulsar el compromiso ciudadano de los estudiantes universitarios.

Como los seres humanos tienen tendencias naturales a la solidaridad, puede entenderse que en el último siglo sus héroes no han sido finalmente los generales victoriosos, sino personas como entre otros Albert Schweitzer que entrego su vida luchando contra la lepra en Africa, Jonas Salk que donó su descubrimiento genial a la humanidad, la Madre Teresa de Calcuta, trabajadora por los más pobres del mundo en Calcuta. Representan el mensaje de las grandes tradiciones espirituales del género humano.

Apoyar con leyes y presupuestos el trabajo voluntario, incluirlo en la educación, es apostar por esta solidaridad innata que hoy termina de verificar la biología, y que fue anunciada como el signo principal de humanidad en las grandes tradiciones espirituales del género humano.

Bernardo Kliksberg - Analista político internacional y periodista
solidarios.org.es

LA FRASE DEL FIN DE SEMANA

LA MENTIRA NO SE TRANSFORMA EN VERDAD SÓLO PORQUE SE LA PROPAGUE.
ASÍ COMO LA VERDAD NO SE TRANSFORMA EN MENTIRA SÓLO PORQUE SE LA OCULTE.
GANDHI

¡¡ARRIBA LAS MANOS, ESTO ES UNA HUERTA!!
Argentina: las huertas intentan tomar por asalto la ciudad

"Articultores en realidad tiene dos partes: uno es el taller de huerta y software libre y otro es el que llamamos «guerrilla huerta». En la guerrilla huerta la idea es forestar la ciudad con comida, para que después se puedan producir alimentos. La idea empezó principalmente con San Telmo, extendiéndose a la provincia de Buenos Aires; hay gente que hasta en la plaza está por plantar. La idea es que la ciudad se reforeste y se foreste con algo que se pueda comer."

Verter arcilla en un recipiente para darle plasticidad a la mezcla; agregar la tierra que dará nutrientes a las plantas; incorporar agua; mezclar todo hasta que una bola de tierra se pueda formar en nuestras manos; aplastar con las manos la bola recién armada; colocar las semillas, y volver a dar forma -del tamaño que se prefiera- a la bola de arcilla, tierra, agua y semillas.[1] El procedimiento anterior es la receta que los articultores de la Ciudad de Buenos Aires utilizan para crear las bombas de semillas, una adaptación local de las Nendo dango o bolas de arcilla ideadas por el agricultor japonés Masanobu Fukuoka[2] con el propósito de mejorar la producción de la naturaleza con la menor intervención del hombre posible.

Las pequeñas bolitas de barro con semillas de Fukuoka serían esparcidas por el campo a la espera de que la lluvia trabaje la mezcla y las semillas comiencen a germinar; las de los articultores, terminan en baldíos y canteros del centro y sur de la ciudad con la idea de sembrar alimentos en medio de la urbe. Son las acciones desplegadas por la guerrilla huerta. «Articultores es como una mezcla de personas que tienen un interés común de fomentar las huertas. Son personas que por lo general tenían huerta en la casa y querían comentar esto o compartirlo con alguien», cuenta Ernesto Bazzano, uno de los primeros articultores y encargado de brindar al grupo los talleres de software libre, otro de los componentes de esta nutritiva ensalada compuesta de arte, alimentos y conocimiento. «Es un espacio en común para contar las experiencias y mejorarlas», señala.


Además de las acciones guerrilleras, una de las actividades principales de los articultores ―nacidos en diciembre del año último― son los talleres de huerta urbana y software libre. Junto al intercambio de semillas, ayudan a que otras personas migren sus computadoras a sistemas operativos libres al tiempo que enseñan a planificar la propia huerta en una terraza, maceta o ventana. «No es que puedas dejar de ir a la verdulería, pero tomates, frutales principalmente, todo lo que es aromáticas podés dejar de comprarlas», exlica Ernesto.


Un mapa disponible en la Web da cuenta de unos 60 objetivos distribuidos en la ciudad y localidades vecinas, mayormente al sur, entre los que ya han sido «atacados», los que esperan serlo y los que ya intervenidos se están siguiendo de cerca.

«Los brotes de girasol tienen gusto a sol. Son un manjar.»[3]

―Vienen trabajando en talleres y en la construcción de huertas tanto a nivel individual como grupal, ¿como es este proceso?

Bazzano.―En realidad tiene dos partes: uno es el taller de huerta y software libre y otro es el que llamamos «guerrilla huerta». En la guerrilla huerta la idea es forestar la ciudad con comida, para que después se puedan producir alimentos. La idea empezó principalmente con San Telmo, extendiéndose a la provincia de Buenos Aires; hay gente que hasta en la plaza está por plantar. La idea es que la ciudad se reforeste y se foreste con algo que se pueda comer, principalmente porque es un ciclo cerrado: uno planta, come el alimento y las semillas hacen posible que den fruto nuevamente las plantas.

―¿De qué se tratan las guerrillas?, ¿cómo es la intervención en el espacio público?, ¿existe coordinación y acuerdo previo a la realización de las huertas o son actividades espontáneas?

Bazzano.―Básicamente hacemos una recorrida primero y acordamos más o menos dónde nos vamos a juntar la semana que viene, también porque algunos vecinos se acercan y plantean lugares, sugerencias de espacios y calles que justamente no tienen canteros, nada. Estamos tratando de armar canteros para poner principalmente en los kioscos de revistas o hacer un techo verde por ejemplo, y esos son los lugares que estamos recorriendo en San Telmo. Ahora se está extendiendo un poco más y la mayoría de los proyectos tiene algunas réplicas; la idea es que cualquiera pueda clonar el proyecto y pueda hacer su propia versión de Articultores si está lejos y no puede alcanzar la versión que tenemos en el Microcentro, en Capital Federal.

―¿Cómo sería una intervención?

Bazzano.―Los sábados hacemos «bombas de semillas», que es una técnica que inventó Fukuoka, que es mezclar barro y arcilla con semillas, con muchas especies diferentes. Nosotros en nuestra versión de guerrilla huerta lo que hicimos fue poner todas plantas de huerta y algunas plantas que son locales que no van a interferir con el ecosistema. Entonces, las mezclamos todas con el barro y la arcilla y las arrojamos en terrenos baldíos inaccesibles. En los lugares más accesibles lo que hacemos es pedirle permiso a los vecinos, a los que estén a cargo del lugar, para ir a intervenirlo directamente con una huerta, plantando y separando bien las diferentes especies para que sean compatibles entre sí. Principalmente hicimos esto en San Telmo, donde hay muchas playas de estacionamiento. Fuimos pidiéndole a las playas de estacionamiento a ver si podíamos plantar y se coparon; hay varias playas que ya tienen un huertito.

―Tras la intervención, ¿son los vecinos quienes se ocupan de cuidar la futura huerta?

Bazzano.―Estamos tratando de coordinar eso, porque vemos que hay algunas plantas que no podemos ir todas las semanas a regar; todos los días en realidad habría que regarlas porque se marchitan muy rápido. Con lo de los kioscos de revistas, que recién empezamos, lo que hicimos fue ir a hablar y decirles lo que podían hacer, cómo cuidarlas y, sobre todo, que después nos cuenten cómo les fue, las cosas que pasan alrededor de eso.

―¿Qué es lo que plantan tanto en las instancias colaborativas como en las acciones de guerrilla huerta?

Bazzano.―En realidad es una mezcla variada: zapallos, porotos, girasoles, un montón de plantas aromáticas, albahaca, un montón de plantas diferentes. La idea con lo de las guerrillas es no saber lo que va a crecer y esperar a ver qué es lo más propicio para ese terreno.

―¿Dónde entraría el software libre en esta práctica?

Bazzano.―Como elegimos qué comer, elegimos saber cómo se hizo, nosotros mismos plantamos y cosechamos, también tenemos que elegir algo en nuestras computadoras que sea similar a esto. Entonces, el software libre es un software que uno puede averiguar cómo se hizo, participar en la construcción de ese software y además fomentar la libertad, que es algo que hace el poder plantar las cosas que uno quiere y comer lo que uno quiere. A veces el mercado te sube mucho el precio de un alimento o hacen especulaciones, que se parece bastante a las especulaciones del software.

―¿El compartir la práctica y uso del software libre lo incorporan a los talleres?

Bazzano.―El software sobre el que está hecho la página o el software que utilizamos para difundir es principalmente software libre o de redes sociales abiertas. La idea es también, como parte del taller de huerta, difundir el uso del software libre.

―¿Se inspiraron en alguna otra experiencia antes de iniciar Articultores?

Bazzano.―Sí, en realidad es como una especie de réplica mezclando muchas otras experiencias colectivas como Refarm the city[4]. Hay un montón, en Nueva York había una que era Attack the Garden; tomaban un espacio que estaba en desuso y lo convertían en un jardín. Nuestra idea es muy parecida pero haciéndolo con la guerrilla huerta.

«Descubrimos el sabor de las arvejas recien cortadas de la planta. ¡Que rico!»[5]
* Por Raquel Schrott y Ezequiel Miodownik para la Agencia de Noticias Biodiversidadla.