martes, 16 de febrero de 2010


LO QUE IMPORTA ES LA CONVICCIÓN...Y EL CORAJE
A diario suelo escuchar como respuesta en alguna de las muchas conversaciones que tengo sobre el medio ambiente, "pero que vamos a poder hacer nosotros" o "lo que yo haga no modifica nada". Me gustaría, entonces que todos supieran lo que lograron los habitantes de un pueblo pequeño de Catamarca, Andalgalá.
En Andalgalá el Gobierno nacional autorizó, en realidad negoció, la explotación minera con una empresa transnacional; el territorio por donde la empresa puede extender su explotación incluye al pueblo de Andalgalá. El proceso que se utiliza para la minería lleva entre otros químicos, el cianuro, ese mismo que usted piensa. Cantidades enormes de camiones portando cianuro, entre otros productos cruzan las rutas y zonas del pueblo rumbo a la minera. La contaminación que al suelo, las napas y en consecuencia al agua, al aire y por supuesto a todos los habitantes de la región esta explotación produce, ya a generado enfermedades conocidas y desconocidas y hasta la muerte de una niña de 13 años. Hombres, mujeres y niños, familias, realizaban una protesta al costado de un camino para evitar el paso de los camiones con químicos (materia prima que le permite producir a la minera), están allí desde el año pasado, pasaron allí las Fiestas navideñas, un puñado de personas que quieren una vida mejor en su tierra y entre sus recursos naturales y están dispuestos a luchar para conseguirlo. Desde el comienzo de la protesta, los golpearon, los llevaron detenidoa,los presionaron de todas las formas posibles, pero los que quedaban no se movían de abajo del algarrobo que los ha cobijado y que les dió el nombre de Asamblea del algarrobo. Entonces los denunciaron ante la justicia, como a unos criminales, la Fiscal a cargo de la causa y los militares los cercaron como si fueran animales, hubo golpes, asambleístas presos, algunos lastimados. Sin embargo lograron que la justicia ordenara la detención de la producción de la minera hasta nuevo aviso. Entonces, es como un viento fresco que alivia el alma, es un agradecimiento enorme de todos los que creemos que se pueden cambiar las cosas que son necesarias para que estemos mejor. Nos han dicho tanto que no, que muchos, como los elefantes en los circos se han convencido. Los pobladores de Andalgalá nos han demostrado en estos días que se puede, claro que también hay que tener algunos ingredientes, casi imprescindibles: determinación, convicción, solidaridad y coraje.

Poli Echevarría
Para tener más información sobre el tema, visitar:
www.asambleaambientalruta135.blogspot.com
www.renace.net

No hay comentarios: